jueves, 2 de octubre de 2008

Se fue Rufino

Una vez le propuse hacerle una entrevista o un trabajo especial para este diario a este personaje para que su vida y sobre todo su trabajo fuera conocido por la gente de Morón; lamentablemente la muerte lo acechaba y se fue Rufino con ella este 12 de Julio del presente mes y no pudimos concretar ese proyecto.

Don Rufino Segundo Revilla Naranjo había nacido en el pueblo de Adaure, pequeño poblado del centro de la península de Paraguaya, del estado Falcón un 28 de Febrero de 1932. De allá emigró un buen día en la búsqueda de empleo y mejores condiciones de vida para su humilde familia y llegó a la tierra de Morón al principio de la década de los años 60.

Rufino no sólo fue un hombre que gozó del aprecio de todos los que lo conocieron sino que también levantó una numerosa familia con un oficio digno y un trabajo tesonero que le ganó la admiración de sus semejantes. Él fue uno de los primeros panaderos de Morón llegado de lejanas tierras y se convirtió en toda una escuela en el arte de la pastelería y panadería. Su oficio fue tan fecundo que fundó una dinastía de panaderos que se mantiene hasta hoy.

Su experiencia y ética en el noble oficio de hacer el pan para el deleite y la sagrada nutrición de sus congéneres fue pasando de padre a hijo y de hijo a nietos creando así un grupo familiar que hereda el conocimiento y los secretos para hacer el buen pan. La familia Revilla hoy ostenta con orgullo las veneras de un digno trabajo que hace recordar la forma como en la época antigua los oficios y los saberes se transmitían en la misma familia y de generación en generación. Rufino también era hermano de otro gran panadero: Pablo Revilla, ya desaparecido físicamente, y quien mantuvo la tradición de panaderos en la familia.

Recuerdo que Don Rufino laboró durante muchos años en la panadería Maria Victoria ubicada en la encrucijada de Morón, allí hizo yunta con mi padre Cosme Coello, habían nacido ambos el mismo día y mes y hasta compadre se hicieron. Rufino hacia el pan y mi padre lo distribuía a las cuatro de la mañana en una bicicleta de reparto por todo el vecindario; la bolsa de panes y la leche se colocaban en las puertas aun cerradas de las viviendas y los vecinos degustaban oportunamente el desayuno, no se extraviaba ninguna, afortunadamente los choros no habían aparecido entonces. En la panadería Maria Victoria también trabajó otro gran amigo: Antonio Domínguez hoy flamante empresario de nuestro Municipio.

El Liceo José Félix Mora: Esta institución bajo la dirección de mi buen amigo Lic. José Caro ha tenido una intensa actividad cultural y de difusión o ejecución de proyectos endógenos para beneficio de los alumnos y la comunidad. El dinamismo emprendido por su director y un valioso grupo de jóvenes profesores que con creatividad e iniciativas han logrado darle un fuerte impulso a las tareas educativas dentro de un proceso de autoaprendizaje y de actividades extracatedra. Felicitaciones al profesor Caro por sus logros, ojala fuera así también de exitoso en el dominó, pero bueno, nadie es completo. Sino que se lo pregunten al profesor Ramón Álvarez y al dirigente Ubaldo Arcaya.

Tardes pero Sinceras: El 27 del pasado mes se celebró el día del Periodista, quiero mediante este espacio enviarles mis felicitaciones a estos profesionales de un oficio tan exigente, especialmente a los que cubren la fuente de Morón y Puerto Cabello, entre ellos Gustavo Risquez, Sara Castro, Camila Trovat, José Trovat, Silverio Páez, Henry Oviedo y a todos en general.

(*) Cronista Municipal J. J. Mora

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