Cuando esta columna salga a disposición de los lectores ya habrá sucedido
Pero el Leitmotiv de esta corporación cultural es sin duda la incansable Mireya Soto Casadiego, mujer laboriosa que se ha echado al hombro – sin menospreciar el trabajo de otras personas valiosas – esta institución por muchos años y que junto con Ofelia de Colina, Cecilio Nieto, Oneida Vásquez y con algunos gerentes de la petroquímica y otras empresas del área fundaron un dos de septiembre de 1989 este invalorable centro ateneista, taller de las musas y de las artes, de los oficios manuales y del espiritu y espacio abierto a todos los sectores sociales de la comunidad.
Hoy en día el ateneo cuenta con una sede espaciosa acorde con las actividades que realiza, ubicada en una suave colina, al lado del Seguro Social de Morón, en el perímetro de las colinas de pequiven. Esa sede fue en un tiempo (años sesenta), o funcionó allá la cooperativa de consumo de víveres y alimentos de los trabajadores de la industria petroquímica, posteriormente quedó abandonada y desvalijada hasta que el grupo ateneista encabezado por su directiva logró recuperar y acondicionar ese local para el buen uso y para la difusión cultural.
Recuerdo que en 1995 bautizamos mi primer libro "Morón" allí en el ateneo gracias a la cortesía y gentileza de Mireya Soto y todo el tren ejecutivo de esa institución, también se bautizó allí la revista "El Ciclo" patrocinada por
P.D. Se marchó el profesor Pedro Gramco, autor de
(*) Cronista Municipal J. J. Mora