domingo, 10 de agosto de 2008
Crisis de percepción
Como resultado de este proceso histórico del pensamiento surgió una visión de las cosas o una percepción de la realidad en forma Lineal, objetiva, Mecánica, cuantitativa, fragmentada que esta presente en todos nosotros y que ha condicionado nuestras vidas en todos los aspectos: en el modo como actuamos y pensamos, en nuestros sentimientos en la forma como nos educamos y como vivimos, en la manera como nos expresamos e interactuamos con las demás personas y con el medio ambiente. Nos sentimos ajenos a la naturaleza y por lo tanto la destruimos, incurrimos en la negación del otro porque es diferente o es un competidor, no lo vemos como un legitimo otro. Vemos las cosas de forma dual: Blanco o negro, paraíso o infierno, amigo o enemigo, malo o bueno, vivo o bolsa, no vemos los diversos matices que existen entre los extremos. Esto nos viene del dualismo cartesiano que empezó con la separación de la mente del cuerpo: “Cogito, ergo sum”, pienso luego existo.
El paradigma emergente plantea la noción de totalidad.
La visión holistica e integral de la realidad, nada existe desconectado, todo esta en relación y en movimiento constante. No somos ajenos de la naturaleza, pertenecemos a ella de la cual somos dependiente como todas las demás seres vivos, somo uno mas de ellos. La tierra es nuestro único hogar, sus males nos afectan, estamos interconectados con el cosmo, somos polvos de estrellas de soles ya desaparecidos. Llevamos en nuestro organismo el universo entero.
El “otro” es nuestro hermano y es parte de nosotros. Aquí voy a citar unas hermosas palabras que siempre me han gustado, pertenecen a John Donne: “Nadie es una isla, completo en si mismo; cada hombre es un pedazo de Continente, una parte de la tierra; si el mar se lleva una porción de tierra, todo Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia; La muerte de cualquier hombre me disminuye, porque estoy ligado a la humanidad; y, por consiguiente, nunca hagas preguntar por quien doblan las campanas; doblan por ti “.
Esta demostrado que es posible cambiar la manera de percibir y con ella también cambia la forma de pensar. Esto no es nada nuevo, culturas ancestrales ya poseían una cosmo visión de unidad con su entorno y con el universo modos de vida en paz y en armonía con si mismo y con el todo, prevaleciendo la vía trascendente en una dimensión de sensibilidad plenamente humana. El nuevo paradigma científico busca reinvidicar o resaltar un valor de la subjetividad como elemento esenciar de la ciencia, la idea del progreso lineal ya no es concebible, el azar y el caos están presente en el universo y en nuestra vidas, no todo es predecible ni certidumbre ya que la incertidumbre es imposible erradicarla y es la información ausente que no nos llega. La noción de sistema es otro aspecto clave en la nueva ciencia. “El todo es más que la suma de sus partes” contrariando al viejo esquema analítico y de relojería del gran Filósofo y Matemático del siglo XVII Rene descarte que junto con Newton fueran los padres de la ciencia de occidente.
20 de Mayo, Día Nacional del Cronista Venezolano
A pesar de que la Asociación de Cronistas de Venezuela fue fundada en Valencia en el mes de Marzo de 1968 no es sino 18 años después (año 1986) que sintieron la necesidad de declarar un día específico donde honrara la labor y el oficio de ese humilde e industrioso investigador de los hechos menudos del terruño o hábitat local. El día del cronista fue acordado en la convención nacional realizada en la ciudad de Punto Fijo a proposición del cronista de la Victoria – edo Aragua - Dr. German Fleitas Núñez quien argumentó que debía ser el día del nacimiento de Enrique Bernardo Nuñez, insigne primer cronista de caracas y prototipo o modelo del cronista venezolano; y así fue aprobado en virtud de la significación histórica de este personaje en el arte de la crónica, el periodismo y de la historia en nuestro país.
Hoy a cuarenta años de la fundación de la Asociación Nacional de Cronistas y a veinte y dos de declararse el día nacional del cronista venezolano, nos encontramos con una asociación gremial robustecida que ha venido ganando espacio en la sociedad venezolana a través de una lucha constante por el mejoramiento del trabajo del cronista tanto en lo relativo a la preparación intelectual y capacitación permanente que exige este oficio como en la defensa de los derechos por ocupar un lugar acorde con su función socialmente educativa en la legislación venezolana, y específicamente en la ley del poder publico municipal porque es el municipio el ámbito donde se desenvuelve el cronista.
Es por ello que la actual ley orgánica del poder público municipal reconoce en su titulo IV, Capitulo VI, Sección III, el papel del cronista como órgano auxiliar de la municipalidad, equiparándose en jerarquía a las funciones del síndico procurador municipal y del secretario municipal. Además, en el articulo 125 de la misma ley establece claramente que el cronista “tendrá como misión recopilar, documentar, conservar y defender las tradiciones, costumbres y hábitos sociales de su comunidad”, y el articulo 126 remite a cada ordenanza fijar las atribuciones del cronista que genéricamente la podemos resumir en el registro de los aconteceres cotidianos de los municipios, parroquias y pueblos; defensa del patrimonio histórico, natural y cultural; trabajar por la defensa, conservación y preservación del ambiente y de los recursos naturales y realizar otras actividades relacionadas con la historia, la investigación y el fortalecimiento de la identidad local y nacional.
ANTECEDENTES DE LOS CRONISTAS
La Real Academia de la Lengua española nos dice que el cronista es el “autor de una crónica o el que tiene por oficio escribirla” y define crónica así: “la historia en que se observa el orden de los tiempos”, pues bien, este oficio de la crónica es muy antaño que ocuparía mucho espacio aquí explicar, mencionaremos algunos cronistas y crónicas. La Biblia tiene en el génesis del pueblo de Israel su crónica, Homero fue un cronista, Eusebio de Cesárea hizo los apuntes de los acontecimientos del mundo helénico, otras crónicas y cronistas se encontraban en los monasterios, en las cuevas de las pinturas rupestres, en los primeros escritos en lengua castellana ordenadas por el rey Alfonso X, el sabio. Y en América en los petroglifos de nuestros indígenas, en las escrituras mayas, aztecas e incas que se salvaron de la destrucción de los conquistadores españoles.
Pero, propiamente cronistas fueron los denominados “cronistas de indias” quienes eran nombrados por los reyes españoles para registrar hechos, paisajes y todo lo que tenía que ver con el inventario de las tierras desconocidas de las que habían tomado posesión. Entre estos cronistas de indias están Fray Antonio Medrano, Fray Pedro de Aguado, Gonzalo Fernández de Oviedo, Fray Bartolomé de las Casas, Pedro Martín de Angleria, Francisco López de Gómara, Juan de Castellano, Pedro Simón, José Gumilla, José Luis de Cisnero y otros.
Hablando un poco mas cercano en el tiempo, se dice que un soldado-poeta de apellido Ulloa había solicitado ante el Gobernador Diego de Osorio – el 23 de noviembre de 1593 – que iba a “escribir una crónica de la conquista de la provincia de caracas, y propone que se le dé alguna cosa por su trabajo”. De este soldado Ulloa no se supo más y tampoco se registro su trabajo, Ulloa se perdió en las tinieblas de los tiempos. Posteriormente el espíritu de Ulloa se convierte en “el espíritu de una ciudad que comienza a contar sus días” este espíritu se concreta 352 años después cuando el ayuntamiento de Caracas designa como cronista oficial al ilustre valenciano Don Enrique Bernardo Núñez cuya obra es de trascendencia en Venezuela, se le quiere y se le admira como el cronista mayor de Venezuela.
¿QUIENES SOMOS EN CARABOBO?
La asociación nacional de cronistas rige en toda Venezuela y afilia alrededor de 250 cronistas oficiales; en cada estado funciona una asociación regional que tiene la misma estructura organizativa que la nacional. El estado Carabobo lo integran catorce municipios, de los cuales solo tres carecen de cronistas oficiales como lo son Los Guayos, Libertador y Bejuma, porque no han valorado la importancia de este funcionario en la constitución o formación del perfil cultural sus municipios donde el cronista es una pieza clave para la consolidación de su identidad histórico-cultural.
Valencia ha tenido tres cronistas: Saturno Guerra (Primer Cronista), Alfonso Marín y el actual Dr. Guillermo Mujica Sevilla, Puerto Cabello: Carlos Brandt, Ramón Díaz Sánchez y Miguel Elías Dao, Guacara: El Poeta Heredia Bustillo y Juan Lugo Escalona (actual), Mariara: Bozo Muller y el actual Pedro Lugo, San Joaquín: Antonio García y el actual Ing. Eugenio Díaz, San Diego: Julio centeno Rodríguez, Naguanagua: Armando Alcántara; Carlos Arvelo: El Poeta Ramón Mejias; Bejuma: Actualmente no tiene cronista por el fallecimiento de su titular Sra. Anaminta Ruiz; Montalbán: Mery Acuña Parra, Miranda: Lorenzo Salvatierra y Juan José Mora: Alexis Coello.
Este martes 20, día nacional del cronista estaremos conmemorando el natalicio de Enrique Bernardo Núñez, cronista mayor de Venezuela, con una serie de actos: Te Deum en la catedral de valencia; ofrenda floral ante el busto de Enrique Bernardo Núñez en la plaza del mismo nombre o plaza del cronista y seguidamente se efectuara un acto – homenaje al ilustre cronista de valencia Dr. Guillermo Mujica Sevilla, Presidente de la Asociación de Cronistas de Carabobo cuyas palabras le corresponderá a este humilde servidor, Alexis Coello, por decisión unánime de nuestra asociación. Están Cordialmente Invitados.
Caño Negro
Elementos Físico-Geográficos
El sector caño negro debe su nombre a una inmensa laguna de aproximadamente 100 hectáreas cuyas aguas superficiales reflejan un brillo negrusco que se va haciendo intenso en la medida en que el sol se fija verticalmente en sus entrañas. Los entes gubernamentales y los agricultores del área han tenido el cuidado de mantener la laguna como un espacio de reserva de la flora y la fauna típica del lugar.
Caño negro se ubica hacia el noreste de la ciudad de morón, perteneciendo a la Parroquia del mismo nombre y lindante por el norte con terrenos en posesión de Venepal y Pequiven; por el sur colinda con los barrios La Concordia, El Minuto, El Paraíso, La Esperanza y Montaña Verde; por el este con terrenos en posesión de Pequiven (sector El trapiche) y por el oeste con los terrenos del asentamiento campesino Alpargatón (sector La Batea).
Su topografía es ondulada, alternándose terrenos planos con pequeñas lomas, donde las cuotas de nivel oscilan entre los 20 y los 40 msnm. La pendiente puede calcularse entre 5% y 35% con predominio de esta ultima. Posee una vegetación arbórea con mucha presencia de arbustos y graminias donde se observan ejemplares como el apamate, palma, cojobo, ringi-ringi, gamelotes etc, hacia las zonas anegadizas se encuentra la vegetación acuática propia de este ambiente. Los suelos son aptos para el cultivo, según estudio técnico del INTI son “suelos de mediana a alta fertilidad; de poco a profundos; de bajo a mediano grado de pedregosidad; bajo nivel de erosión; alto contenido de materia orgánica; sin limitaciones químicas (salinidad); drenajes (externos e internos) de lento a rápidos; con arcos que se anegan; sin peligro de inundación”.
La vocación agrícola y pecuaria de caño negro es indiscutible, posee una extensa áreas propicias para estas actividades y que hoy en día está medianamente intervenida por cultivos de yuca, quinchoncho, cambur, plátano, sábila, además se da una pequeña actividad de pastoreo en el área.
Una Historia que Contar
Los pobladores y propietarios de Caño Negro tienen una interesante historia que contar a sus semejantes como un ejemplo de dignidad, lucha, esfuerzo y sacrificio cuando se sabe que se tiene la razón en la mano para ser justo porque la “tierra es para quien la trabaja” como dijo alguien alguna vez. Esta historia la conocimos de boca de sus propios protagonistas una mañana de junio que entre los cantos de los pajarillos, la quietud de un burro soñoliento, las travesuras de un simpático mono de la casa de Reinaldo, pero sobre todo un ambiente cargado de amistad y camaradería de los campesinos de este sector, se dejo discurrir esta historia.
Estas tierras formaron parte del antiguo “Fundo Alpargatón” ubicado en nuestro Municipio, del total de las tierras de este fundo fueron transferidas al I.A.N. un 76,8628% tal como consta en documentación protocolizada en el año de 1966 ante la oficina subalterna de Registro Publico de Puerto Cabello (este documento valioso fue encontrado por el sindicato de campesinos en los archivos muertos del I.A.N. de Caracas).
Del resto de las tierras del “Fundo Alpargatón”, ya I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica) había adquirido en 1955 dos lotes de terrenos, uno con superficies de 1.763 has. (lote A) y el otro con 237 has. (lote B). Por no estar bien definido los linderos dentro del fundo o porque intencionalmente la petroquímica pretendía extender mas allá sus limites de lo que legalmente le pertenecía esto trajo un conflicto por el uso o tenencia de la tierra entre la Petroquímica que posteriormente paso a llamarse Pequiven , Cavim quien no era poseedora de tierras en el área pero que avalaba la actuación de la primera, quizás por encontrarse en terrenos de aquella, y la guardia nacional quien resguardaba y vigilaba las supuestas tierras de Pequiven y el sindicato de campesinos con 151 miembros que durante 20 años venían trabajando dichas tierras.
La Tierra es de Quien la Trabaja
La confusión de los linderos o las intenciones de la antigua Petroquimica y la empresa Cavim de apropiarse de 986,33 hectáreas pertenecientes al Instituto Agrario Nacional (IAN), hoy INTI, en donde ya existía una ocupación abierta y manifiesta por parte del sindicato de campesinos donde venían trabajando esas tierras a lo largo de dos décadas produciendo diversos rubros agrícolas y con la adveniencia o consentimiento del IAN y de la Federación Campesina, siendo aquel ente gubernamental con especifica autoridad en la materia.
El 5 de septiembre de 1989 le es notificado mediante oficio al Ing. Hugo Finol, entonces Presidente de Pequiven S.A., la situación del conflicto de ocupación de las tierras por parte del Presidente del IAN, sr. Alirio Oliveros Hernández en estos términos: “existe clara evidencia que los linderos documentales de los lotes “A” y “B” propiedad de Pequiven no se corresponden con los de su ocupación física… la ocupación actual que tiene Pequiven en este lote “A” alcanza a 2.150,50 hectareas, lo que nos indica que han tomado de los terrenos del Instituto Agrario Nacional una superficie de 986,33 hectáreas”; es decir, Pequiven estaba usurpando tierras que no le pertenecían.
Pero, Pequiven S.A. había alegado en su defensa que los campesinos se habían instalado en la zona o “Área de seguridad y defensa” por lo tanto justificaba mediante este argumento los desalojos, las represalias y agresiones físicas (planasos) y detenciones por parte de la Guardia Nacional hacia los campesinos; justificaba la construcción de una cerca que parecía el Muro de Berlin, para evitar el paso de los campesinos; justificaba la introducción de ganado (Brahman) y ovejos a través de la Fundación Palmichal, en los conucos y sembradíos de los campesinos para que les destruyeran sus cosechas; en fin justificaba el asedio y la conclusión a la que tenia sometido a los humildes campesinos desde hacia mucho tiempo.
“El área de Seguridad y Defensa” que esgrimía Pequiven S.A. consistía en 340,57 hectáreas que por decreto del Presidente Carlos Andrés Pérez le había otorgado al complejo Petroquímico Morón, según Gaceta Oficial de la Republica de Venezuela del 28 de Septiembre de 1992, sin embargo, el Presidente del I.A.N., Oliveros Hernández, en el oficio mencionado, le dice al Presidente de Pequiven lo siguiente: “La investigación de campo, unida a la información suministrada por Pequiven en ortofotoplano donde demarcan el área de seguridad y defensa, nos ha permitido conocer que aun aceptando que pequiven extienda sus linderos hasta la referida área, estarían ocupando una superficie de 580 hectáreas, donde podrían asentarse los campesinos que aspiran ser ubicados en la propiedad del I.A.N.”.
A pesar de estas contundentes evidencias y pruebas que le daban la razón de ocupación al sindicato de campesinos que el IAN había obtenido mediante los estudios de sus técnicos el terreno y en los planos, la solución no se veía llegar. En efecto, el IAN, posteriormente se hizo la vista gorda, no se sabe si fueron los mismos directivos u otros funcionarios producto de los cambios burocráticos que con frecuencia se hacen en los organismos del estado; lo cierto es que el tema parece olvidarse en el tiempo. Así mismo la federación campesina, con los directivos de entonces se olvidaron del asunto; dizque algunos se transaron por prebendas personales.
Pero el sindicato continuaba su lucha con asambleas permanentes con sus socios, reuniones y oficios dirigidos al IAN, a la Federación, a Pequiven a la Guardia Nacional, a la Procuraduría Agraria, en fin, con todo aquel ente que tenia que ver con el problema de la tierra y en quien pudiera tender una mano amiga.
Los motivos eran diversos; con Pequiven para que cumplieran los acuerdos y compromisos de ley, con la Guardia Nacional para que cesaran los atropellos, ante el I.A.N. para que cumplieran con la obligación de la ley, ante la federación para que tuvieran firmeza en la defensa del campesino.
Ante la indiferencia de los organismos involucrados, el sindicato de trabajadores agropecuarios del Municipio Juan José Mora decidió dirigirse al Congreso Nacional, al Vicepresidente de la comisión Permanente de agricultura y Política Agraria de la Cámara de Diputados, ejercida por el Diputado Eduardo Manuit. En un oficio del 17 de octubre de 1996, suscrito por Máximo Colina, Sec. De Organización, Catalino Montero Sec. De Reclamo, Ely Borges Sec. De Finanzas, Pedro Chirinos Primer Vocal, Juan Rosillo Sec. De Actas y Correspondencias, y Jesús Montes Segundo Vocal, le plantearon la problemática de la que venían viviendo de casi 20 años, le informan de las gestiones hechas por ellos, de los atropellos de los que son objeto por parte de la Guardia Nacional, de la indiferencia del I.A.N. ante el problema; se hacen la interrogante de ¿Cómo es que siendo el objeto de Pequiven el procesamiento de productos químicos y la elaboración de fertilizantes y el de Palmichal es la recuperación y conservación de la cuenca del río Alpargatón, ahora se dedican a la crianza y al pastoreo de ganado y ovejos dentro de la zona de “seguridad y defensa”, según ellos, ique cuyo fin es destruir los sembradíos de los campesinos?. Además los campesinos solicitan ante el vicepresidente de la comisión, Dip. Eduardo Manuit que “nos ayuden a resolver la grave problemática que tenemos con Pequiven S.A. y que el Instituto Agrario Nacional (I.A.N.) se ha negado resolver, nos ayuden a mantener nuestra única fuente de vida y la de nuestras familias, como el de mantenernos con nuestras tierras, permitirnos seguir trabajando en ellas y conseguir de una vez por todas que el I.A.N. las adjudique a los 151 campesinos agricultores de Morón, Estado Carabobo”.
El 22 de noviembre del mismo año se traslada a Morón una Subcomisión especial agraria, presidida por el Dip. Eduardo Manuit, el Dip. Oswaldo Di Lorenzo y el Asesor Jurídico Luís Felipe Palma. Esta comisión se reunió en la sede de la 2da compañía del destacamento Nº 25 de la Guardia Nacional y asistieron las siguientes personalidades: por Pequiven, Dr. German Muñoz adjunto al consultor Jurídico y Marcos David Silva, por el delegado agrario el Ing. Moisés Almosny, jefe de la unidad de tierras I.A.N. Carabobo, la Dra. Janeth Jota procuradora agraria, los integrantes del sindicato, el capitán Zancudo Grillo, comandante de la Guardia Nacional, teniente coronel Freddy Humberto Leal Mora.
La comisión constato luego de una inspección ocular al fundo Alpargatón, que: “la empresa Pequiven esta atropellando y desalojando a los campesinos del fundo “Alpargatón”, utilizando para ello el desalojo directo y el indirecto, (construcción de cerca de concreto) sin formula de juicio, con lo cual se origina la presunción de que los funcionarios de Pequiven pudieron estar incursos en delitos de hacerse justicia por si mismo, puesto que se valen de la amenaza y violencia contra las personas y sus cosas”.
La comisión solicita a Pequiven y Palmichal, que suspendan las actividades de construir cercas y movilización de ganado de conformidad con el articulo 148 de la Ley de Reforma Agraria, dentro de las tierras que ocupan los campesinos y solicitó además a Pequiven “nos informe que sistema han propuesto con el fin de indemnizar los daños y perjuicios causados a los campesinos ocupantes de tierras del I.A.N., en el fundo “El Alpargatón”, desalojados y atropellados por la empresa”. Es admirable la actitud y el interés de este grupo de campesinos por adquirir sus tierras en propiedad después de tantos años de trabajo.
El sindicato agrícola y pecuario de caño negro, después pasó a constituirse en la Cooperativa El Minuto R.L. y hoy en día es un consejo comunal agrícola y pecuario presidido por la sra. Maritza Blazar.
Con los cambios políticos que se realizaron en el país, una nueva administración con otra filosofía, nuevos directivos al frente de las diferentes instituciones involucradas en la problemática agraria, facilitaron las cosas, y la Cooperativa El Minuto R.L. vió sus sueños realizados, en el año 2004 se realizó una reunión en Caracas con Pequiven, la Cooperativa El Minuto R.L., el INTI (antiguo IAN) para el otorgamiento de las cartas agrarias.
Ese mismo año el presidente del INTI, Adán Chávez, conjuntamente con Luís López Bora, Coordinador General del INTI, vinieron a Morón y se hizo un recorrido con el topógrafo de Pequiven para hacer planos, mediciones para finalmente levantar el informe para elaborar las cartas agrarias.
El 23 de abril de 2004, el Coordinador General de INTI, Luís López Bora, envía un oficio al comandante del destacamento Nº 25 del Estado Carabobo, informándole que: “proteja las tierras del fundo el Alpargatón porque ya han sido adjudicadas a la Cooperativa El Minuto R.L. quienes han sostenido una lucha histórica desde el año 1981, la cual ya logró llegar a su final”.
El 26 de septiembre de 2004 en el Club las Colinas de Morón se les entregó a 126 campesinos las cartas agrarias donde estuvo presente el Ing. Julio Carpio, Gerente de Pequiven. Así mismo, fechado el 27 del mismo mes y año, el Coordinador General de ORT Carabobo, ofició al comandante de la 2da compañía del destacamento 25 de la Guardia Nacional que la Cooperativa El Minuto son los ocupantes legales de los terrenos del sector José Félix Mora porque ya poseen sus cartas agrarias emitidas por la Oficina Regional de Tierras (ORT) Carabobo.
Hoy en día la Cooperativa el Minuto o el Consejo Comunal Caño Negro celebra su éxito al poseer las tierras después de tantas luchas. Pero aun faltan otras luchas, ahora requieren satisfacer otras necesidades como la vialidad, el agua potable, viviendas adecuadas, electricidad, otros servicios, para lo cual ya el consejo comunal de Caño Negro ha hecho varias diligencias con la alcaldía, el consejo municipal y otras instituciones.
Además ahora mismo tiene en ejecución el proyecto sábila cuya siembra se ha hecho organizada y supervisada por los técnicos de Pequiven para que el producto sea de calidad y aceptado por las empresas para su procesamiento; ya existe un convenio para la compra de la sábila a los campesinos lo que garantiza su rentabilidad y continuación en el tiempo, además se están cultivando rubros alimenticios como caraota, yuca, plátano, cambur, etc.
La cooperativa y el consejo comunal nunca han olvidado a los pioneros luchadores por estas tierras, algunos desaparecieron otros no, como lo fueron: Serapio Arteaga, Mario Lugo, Santana, Eladio Reyes, Bernabé Castillo, Pedro Chirino, José Vidal, Juan Rodríguez, Melquíades Méndez, Mario Polanco, Reinaldo Rivas, Gilberto Sequera, José García Mendoza, Alberto Hernández, Catalino Montero, y otros.
Agradecido de la presencia de los directivos y habitantes de caño negro que me acompañaron el 16 de junio, estaban: Máximo Colina, Catalino Montero, Reinaldo Rivas, Maritza Blazar, Perfecto Rivero (Si podemos), José Romero, (Presidente de la cooperativa), José García, Héctor Rivero, Rosa Bermúdez, José Linares, Leocadia Josefina Montalba, Eustaquio Pedrozo, Tito Amado Delgado, Ramón Polanco, Jesús Polanco, Juan B. Morales Julio Fernández, Estilita de Hernández, Maria Hurtado, Alberto Hernández, José Mendoza, Nilda Salazar, Luís Marcano, Elías Arias, Pascual García, Saturno Linares. A todos gracias.
La Compañía Guipuzcoana
INTRODUCCIÓN
Referirse a la Compañía Guipuzcoana en este breve estudio no es más que dejar inconcluso una variada de temas y contenidos que se relacionan directos e indirectamente con este factor que rigió la vida económica y política de la Venezuela Colonial por más de cincuenta años.
Tratamos de hacer un bosquejo haciendo mayor énfasis en las causas y condiciones que hicieron posible la creación de esta Compañía más que dedicamos a explicar o a rememorar la actividad de la Compañía en sí.
Quizás dejamos fuera muchos aspectos de la vida de la Compañía durante su actuación en el espectro de la sociedad Venezolana, pero para los fines de este estudio y por las exigencias de los objetivos que persigue la cátedra, creo haber cumplido con el cometido.
LA COMPAÑÍA GUIPUZCOANA
El comercio colonial de Venezuela dependía de su producción agropecuaria y de su intercambio de mercancías manufacturadas. Al principio, la unidad productiva era el hato o la hacienda donde se producía para el consumo local y se dejaba un margen estrecho para el comercio exterior lícito o ilícito.
Para la realización del comercio interno era un obstáculo la inexistencia de vías de comunicación, sin embargo, la producción lograba colocarse en las ciudades y puertos de embarques con destino a la exportación a España, Islas Canarias, México, Cuba, Puerto Rico y, en algunos casos colonias extranjeras del Caribe.
El comercio exterior lícito se realizaba por los puertos habilitados para tal fin, fundamentalmente por La Guaira y Puerto Cabello donde se cumplía con todas las cargas impositivas, mientras que por los puertos secundarios de Maracaibo, Cumaná, Pampatar y Santo Tomé de Guayana los impuestos eran menores y a veces hasta se lograba la exoneración.
En líneas generales podemos resumir que el comercio con España se hizo en tres facetas a saber: Primer periodo (Siglo XVI, XVII y comienzos de (XVIII). Una vez al año un Barco cubría la ruta Sevilla - Cartagena de Indias - Panamá. Embarcaciones pequeñas se desprendían de aquel y tocaban las Costas Venezolanas para efectuar el comercio con las Provincias. Un segundo periodo (1.730 - 1.785) que estuvo signado por el monopolio de la Compañía Guipuzcoana y un tercer periodo (1.785 - 1.810) cuando Venezuela fue Incluida en el sistema de comercio libre establecido pata todas las colonias españolas a partir de 1.778.
Un factor importante en la evolución del comercio colonial venezolano fue la práctica incesante, flagrante o disimulada, del comercio ilícito o contrabando con países Europeos que pugnaban por consolidarse como grandes potencias comerciales a mediados del siglo XVI y todo el siglo XVII en aquella gran escalada del capitalismo mundial por "Apropiarse" de los potenciales mercados proporcionados por los descubrimientos geográficos. Veamos lo que nos dice el Doctor Brito Figueroa al respecto:
"El contrabando o comercio ilícito - en términos de los intereses del Estado Metropolitano - fue uno de los lazos más firmes de la producción agropecuaria colonial con las burguesías Europeas rivales de los mercaderes Españoles; los Holandeses estratégicamente situados en Curazao y Bonaire, monopolizaron esta actividad comercial con las costas y pueblos, villas y ciudades de tierra adentro el contrabando favoreció el desarrollo económico de estas comarcas, al suministrar manufacturas de consumo a la población y esclavos negros para las plantaciones y ofrecer un mercado seguro a la producción" (1).
(1) Brito Figueroa, Federico. Historia Económica y Social de Venezuela, Ediciones de la Biblioteca de la U. C. V. Caracas, 1.995. tomo l. Pág. 106.
El contrabando se convirtió en un gran problema para la Corona Española en tanto que perturbaba su exclusividad en el control de las actividades económicas .con su colonia; por esta causas fue que en 1.717 y 1.718 prohíbe el ingreso a su territorio de mercancías transportadas en barcos extranjeros y en 1.720 exonera de impuesto de tonelajes a sus nacionales que introdujeron cacao venezolano a España, asimismo rebajó los derechos de exportación del fruto venezolano sin que estas medidas mermaran la actividad contrabandista en la zona que muchas veces contó con el apoyo soterrado de las altas autoridades oficiales.
A este tumor crepitante del comercio ilícito se agrega la crisis interna de la guerra de sucesión española (1.700 - L714) que va a agravar más la desatención comercial de la metrópolis con la colonia. En efecto, a raíz de la muerte de Carlos n, el último Rey de los Austrias, se inicia una lucha por el trono que culmina por la vía diplomática y bélica asumiendo la Corona Felipe V, primer Rey de la casa de los Borbones en España.
Este episodio de la vida política Española, influye notablemente en la economía colonial Americana puesto que se interrumpe el tráfico comercial con la metrópolis y como consecuencia se produce el desabastecimiento de productos hispanos escasa demanda de los productos agropecuarios coloniales, se incrementa la miseria en la población y el contrabando recibe un gran impulso durante los casi trece años de esporádico comercio con España.
Con el advenimiento de los Borbones hay un giro con la concepción económica colonial de la dinastía anterior. Con los Borbones se va a instaurar el régimen monopólico hada las tierras de ultramar. "Serán éstos (Los Borbones), con Felipe V, quienes introduzcan los monopolios en manos de compañías comerciales, tal como se hacia en Francia. La compañía real de Guinea, Francesa, obtuvo contrato por seis años y ocho meses para introducir negros en América; fue uno de los actos de Felipe V; pero al terminarse la guerra (1.713) con el tratado de Utrecht fue la compañía Inglesa del Mar del Sur la que adquirió el privilegio" (2).
Evidentemente que el vacío de la acción comercial de España en la Colonia Venezolana hada imperativo, a modo de ver de la realeza, imponer un control monopólico a los fines de centralizar e independizar la gestión económica de la política, así como el mejor aprovechamiento y dirección de los recursos tanto económicos como humanos.
Es importante mencionar la constante preocupación de Pedro José de Olavarriaga por la "Fundación, en Caracas, de una Compañía Mercantil, orientada a la defensa del patrimonio económico de la provincia, a la mejora de la producción ya la intensificación del comercio con España" (3).
Olavarriaga había publicado en 1.720 - 1.721 su instrucción general y particular del estado presente de la provincia de Venezuela dirigido a Don Jorge de Villalonga consejero del rey, donde hacía un inventario y una descripción de la provincia de Caracas destacando sus riquezas naturales,
(2) Morón, Guillermo. Historia de Venezuela. Colección libros y revistas Bohemia. Caracas. Tomo 1, Volumen N° 31. Pág. 192.
(3) Briceño Perozo, Mario. Instrucción General y particular de la Provincia de Venezuela. Editorial Arte. Caracas, 1.965. Pág. 155 Citado por Letizia Vaccari. Sobre Gobernadores y Residencias en la Provincia de Venezuela (Siglos XVI, XVII, XVIII) Fuentes para la Historia Colonial. Caracas 1.992. Pág. 128.
geografía, recursos humanos, etc. lo cual constituía su base documental para proseguir en su empeño de la creación de la mencionada empresa; una vez producido los cambios políticos en España obtuvo el terreno propicio para cultivar sus propósitos.
"Con el tiempo esa campaña fue creciendo y el ascenso a elevadas posiciones de amigos de Olavarriaga en el gobierno de la metrópoli; la sacó de los límites de Venezuela, para hallar eco en la corte. A partir de 1.726, Don José Patiño y Castillo, el Colbert Hispano, es uno de los enlaces de Olavarriaga desde la secretaria de Marina e Indias. Con fundamentos en estas relaciones Olavarriaga viaja a la península y personalmente aboga por sus planes, los que cuajan en el establecimiento de la Compañía Guipuzcoana" (4).
Pedro José Olavarriaga ve cumplir su sueño y el 25 de septiembre de 1.728 se crea la Real Compañía Guipuzcoana de Navegación a caracas, una Empresa accionaria con participación de expertos comerciantes cacaoteros de la provincia de Guipúzcoa, que conservaron cien acciones y el Rey Felipe V que tomó acciones por un valor de doscientos mil pesos, posteriormente se incorporaron como accionistas hacendados [9ranesfcos de Caracas.
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4) Idem. Citado por Letizia Vaccari.
El objetivo de la Compañía era ''Traer cada año a La Guaira y a Puerto Cabello dos navíos de registro (Matriculados), de 40 a 50 cañones, montados y tripulados en guerra, pudiendo enviar el sobrante de su cargamento a Cumaná, Margarita y Trinidad, en embarcaciones menores. Hecha la descarga, debían salir a impedir el contrabando por todos los mares, los ríos y las costas de las provincias, desde el Orinoco hasta el río Hacha; para lo cual se les dieron patentes de Corso, las dos terceras partes de las presas y la exención de pagos de derechos en la venta de ellas" (5).
La Compañía Guipuzcoana tuvo todos los privilegios, concedidos por orden Real, para el desempeño de sus actividades durante más de medio siglo gozaba de la protección de las autoridades coloniales y de un poder absoluto e indiscutible que les permitió tiranizar y ejecutar medidas arbitrarias tal era el poder de la Compañía Guipuzcoana que sobrepasaba el ámbito económico y llegó a controlar hasta el poder político a través de los gobernadores con Juan Sebastián García de la Torre (1.730 - 1.732) se conformó el binomio hegemónico del poder económico y político de ser nombrado el Gobernador como "Juez Conservador de la Real Compañía Guipuzcoana de Navegación a Caracas".
(5) González, Eloy G. Historia de Venezuela. Editorial las Novedades. Caracas 1.943. Tomo l. Pág. 293 - 294.
Esta prerrogativa le daba a la Compañía un inmenso control sobre todas las actividades políticas y económicas desde que llegaron sus primeros barcos a La Guaira y Puerto Cabello en el año de 1.730. La Compañía era la única que proveía las mercancías europeas y fijaba los precios de los productos agropecuarios extremadamente bajos lo que desfavorecía a los cosecheros y hacendados, además se ganó la animadversión de los contrabandistas y de los poderosos criollos asentados en los cabildos. El monopolio comercial de la Compañía perturbaba el comercio del cacao que hacían los mercaderes venezolanos con algunas Islas del caribe y con Nueva España (Veracruz, hoy México).
Sucedieron diversos conflictos entre la Compañía y diversos sectores sociales y políticos de la vida colonial venezolana. Uno de los más resultantes fue el levantamiento en armas de Juan Andrés López del Rosario, mejor conocido como el Zambo Andresote, quien mantenía una alianza con los contrabandistas holandeses, cosecheros, mercaderes en defensa del comercio ilícito.
El Zambo Andresote mantuvo en jaque al gobierno y a la Compañía Guipuzcoana por espacio de varios años (1.730 - 1.732) en las Riberas del Río Yaracuy, y hasta que finalmente es derrotado al ser dispersadas sus fuerzas y éste tiene que huir a Curazao. Sin embargo, no deja de ser notable el desagrado y el descontento hacia la Guipuzcoana.
Otro movimiento en contra de la Compañía fue emprendido por el Canario Juan Francisco de León era teniente cabo de guerra y Juez de comisos en Panaquire, quien con el pretexto de una sustitución suya por un miembro de la Compañía se levanta en protesta y logra acumular una gran fuerza de apoyo de comerciantes, hacendados y demás sectores de la población de los Valles del Tuy y entra a Caracas para hablar ante el gobernador.
El gobernador Castellano y otros que le sucedieron entran en un juego político con Juan Francisco de León resultando a la postre la derrota de éste y su posterior remisión a España en condición de reo. Sin embargo, este movimiento tuvo trascendencia ya que se logró varios objetivos para los hacendados como por ejemplo la creación de una Junta de Precios, formada por el gobernador, un miembro del cabildo y uno de la Compañía, se les dio a los hacendados y cosecheros un sexto de la capacidad de los barcos para enviar sus frutaos a España, se les dio la exclusividad de comercio con México a los cosecheros, además de otras medidas beneficiosas para este sector económico.
La suma de conflictos y una nueva coyuntura internacional que abogaba por el libre comercio dio el traste con la Compañía Guipuzcoana que quedó eliminada definitivamente por la Real Cédula del 10 de marzo de 1.785, pasando sus bienes a la Compañía Filipinas.
En estas circunstancias Venezuela entra al sistema de libre comercio establecido para todas las colonias españolas en 1.778.
CONCLUSIÓN
A la hora de presentar un balance sobre a actuación de la Compañía Guipuzcoana en nuestro país se tejen diferentes opiniones de respetables historiadores e intelectuales. Algunos tratan de satanizar la conducta histórica de esta Compañía alegando el férreo monopolio Que ejerció en nuestro territorio por más de 50 años, considerando sus abusos y arbitrariedades así como también su función represiva ante las eventuales sublevaciones Que se le ofrecían, sin embargo, en este caso se pierde la perspectiva histórica y al juzgarla como buena o mala se olvida sus primigenios fines para la cual fue creada. La Compañía Guipuzcoana, en síntesis, fue fundada para monopolizar el comercio entre España y la Provincia de Venezuela, perseguir el contrabando y resguardar sus propios intereses y los de la Corona; y eso fue lo Que hizo durante cincuenta y cinco años.
Otros intelectuales destacan la labor positiva de la Empresa Vasca, señalando su actividad dinámica y de progreso Que emprendió en la modorra de la sociedad colonial de aquél tiempo.
Se habla de la comunicación expresa Que hizo la Guipuzcoana entre la colonia y la metrópolis, trayendo elementos nuevos Que solo se conocían en el ''viejo Mundo” por ejemplo, ideas, libros, periódicos, etc., también la señalan como un factor fomentador del comercio colonial, estimulante de la producción de diversos cultivos, en especial del cacao Que se constituyó en el producto más importante del siglo XVIII.
Las fortificaciones y las grandes construcciones se levantaron mediante la égida de la Compañía Vizcaína.
Por último, y por su síntesis, terminamos estas conclusiones con una cita textual del Ilustre Escritor Venezolano José Gil Fortoul, en su obra Historia Constitucional de Venezuela:
"Y por último, desde el punto de vista político, no se ha de olvidar que los barcos de la Compañía Guipuzcoana trajeron a la hasta entonces pobre e inculta colonia Venezolana, algo más importante que las mercaderías españolas, trajeron libros, ideas, moderno espíritu emprendedor, hombres arrastrados en su mayoría por el movimiento que iba a culminar en la Enciclopedia y en la Revolución Francesa".
BIBLIOGRAFÍA
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. Brito Figueroa, Federico. Historia Económica y Social de Venezuela.
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. Gil Fortoul, José. Historia Constitucional de Venezuela. Colección Libros y Revistas Bohemia. Caracas, Tomo l. Volumen 33. 195 Págs.
. González, Eloy G. Historia de Venezuela. Editorial Las Novedades.
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. Morón Guillermo. Historia de Venezuela. Colección Libros y Revistas
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. Olavarriaga, Pedro José. Instrucción General y Particular del Estado
Presente de la Provincia de Venezuela, en los años de 1.720 y 1.721.
Ediciones Fundación Cadafe. Caracas 1.981. 216 Págs.
. Vaccari San Miguel, Letizia. Sobre Gobernadores y Residencias en la
Provincia de Venezuela (Siglos XVI, XVII, XVIII) Fuentes para la
Historia Colonial de Venezuela. Caracas. 1.992. 266 Págs.
El Caos del Transporte en Morón
No obstante Morón siempre fue un lugar con mucha fluidez poblacional y de transeúntes por su carácter estratégico en cuanto a su posición geográfica se refiere que le permite comunicarse o conectar, el centro del país (Caracas, Valencia, Maracay) con el occidente (San Felipe, Barquisimeto, la vía hacia los llanos y los andes) y también con los mejores sitios turísticos ubicados en el Estado Falcón.
Históricamente Morón ha sido una encrucijada importante en el país: "Desde los tiempos de la colonia, Morón ha sido una de las encrucijadas mas importantes, que ha tenido la región centro-occidental del país" (González, R. 1977, 6) fue un punto de convergencia, y aun lo es, donde se encuentran los transeúntes a realizar sus actividades rutinarias. el mismo autor agrega lo siguiente: "Allí confluían viajeros que venían de regiones tan disímiles como lo son las montañas de Canoabo, con sus cargamentos de café, añil y tabaco; las sabanas de Alpargaton, con sus cacaotales y sus plantaciones de caña y las playas de Boca de Yaracuy, Aroa y Tucacas, con sus pescadores cargando sus canastos preñados de pescado".
Durante el periodo independentista y republicano se vuelve a imponer el carácter nodal o de encrucijada del pueblo de Morón como la causa fundamental para que éste sirviera de base de operaciones de los grupos guerrilleros que accionaban hacia los valles del occidente, penetrando hasta las haciendas ubicadas en terrenos de San Felipe, Yaritagua y Barquisimeto, pero que también lo hacían así los pueblos de la costa y boca de Aroa. Este estratégica situación de Morón le ha justificado su papel en la historia nacional. Los cruces de caminos que entrelazan al occidente, la costa y el centro del país lo convierten en un lugar apropiado para marchas y contramarchas de los hombres levantados en armas tras la búsqueda de los objetivos deseados.
Este rasgo característico - su ubicación geográfica - de Morón ha sido observado y analizado por muchos autores que ven en ella el elemento histórico fundamental para su crecimiento y desarrollo. Mi amigo el poeta José Joaquín Burgos, escribió en el prologo de mi libro "Morón" (1995) estas hermosas palabras: "Morón es una ventana abierta al mar y a la montaña al mismo tiempo una encrucijada desde la cual arrancan caminos hacia rumbos de siempre, tendidos a la falda de serranía de entrañas mágicas, trono de Maria Lionza; o por la propia costa, rumbo al cielo falconiano; o después de El Palito, atravesando el abra de las trincheras para llegar al corazón populoso de Carabobo. pero más que esa simple referencia paisajística, Morón es también una encrucijada en el tiempo, una esquina en la historia venezolana, un espacio vital.”
En el presente es un espacio nodal que entrelaza su parque industrial con el principal puerto del país para el comercio de exportación e importación, y con el potencial mercado de las regiones centro-occidental y central.
La ciudad de Morón mantiene su fidelidad a sus orígenes históricos que provocaron su nacimiento: "Las ciudades aparecen para responder a las necesidades de la complejidad de la organización social. su localización o elección del sitio traduce las preocupaciones originales que le dieron nacencia; esta localización ha dirigido su desarrollo" (Isnard, A. citado por el centro de investigaciones geodidacticas 1976: 65).
Efectivamente su localización o elección de sitio es el recurso mas importante del cual dispone Morón y es esto lo que ha dirigido su desarrollo en el presente, lo fue en el pasado y lo será en el futuro.
La ubicación de las ciudades o el lugar de su emplazamiento no es un hecho casual o de simple contingencia sino que obedece a un proceso histórico social concreto cuyas razones iniciales del establecimiento humano marcan su desempeño en la evolución posterior y condicionan generalmente su presente y futuro.
En el caso de Morón, si bien su elección de sitio no fue un hecho planificado oficialmente, responde históricamente a su conveniente cercanía al puerto o a la costa y a su comunicación terrestre con la región central y occidental que le permitió ser un espacio potencial para la explotación de la tierra y el trafico comercial; en el presente su situación geográfica estratégica siguió siendo su recurso potencial para el desarrollo industrial y comercial, seguramente en el futuro, ese recurso continuará incidiendo en su devenir como entidad.
Hoy Morón, con una población cercana a los 100.000 habitantes, sede de importantes industrias publicas y privadas, con un fuerte movimiento comercial, hoy como ayer continua siendo la encrucijada o el punto de conexión entre distantes lugares y ciudades del país, solo que ahora luce colapsado en sus arterias vitales por el impacto del trafico automotor, problema este que ha venido agravando en los últimos años. ya no solo son en las horas pico sino a cualquier hora del día Ud. puede comprobar como el congestionamiento es inmenso y el caos que se produce en la encrucijada y las largas colas que se forman en las avenidas Carabobo, Yaracuy y Falcón igualmente sucede lo mismo en la calle plaza que es la vía de acceso al centro de la ciudad.
Ahora bien, ¿cual es la causa del problema? indudablemente que la causa principal es la inadecuada organización del espacio disponible en la encrucijada y en las vías adyacentes, el cual estuvo diseñado para soportar un menor volumen de vehículos en el pasado, pero que en la actualidad la configuración del espacio urbano disponible es obsoleto ante la presencia o el transito de un numero cada vez mayor de pequeñas y grandes dimensiones, de vehículos provenientes de diferentes lugares del país.
Aparte de la infraestructura urbana inadecuada, se presenta otro inconveniente o nudo, no de menor importancia que el primero: La encrucijada de Morón y sus adyacencias se han convertido en el gran Terminal ambulante e improvisado del centro del país. En efecto ya todos los espacios están copados para el estacionamiento de autobuses, busetas y autos libres. En plena Encrucijada se aparcan, el la Avenida Carabobo con flecha hacia Puerto Cabello compuesto totalmente por busetas un poco mas adelante una línea de autos libres (El Zancudo), mucho mas adelante se estacionan los autobuses Marco Polo con ruta hacia Puerto Cabello, seguidamente le sigue el transporte de camionetas techadas ubicadas en la entrada de la calle San José, frente al Super Pollo, con destino a Palma Sola. En la misma avenida Carabobo pero en sentido inverso (Pto. Cabello- Morón), frente al Mercado Palmerito funciona otra línea de autos libres.
En la Avenida Yaracuy sentido Morón- Pto. Cabello se estacionan las líneas de transporte San Pablo - Urama, La Victoria, etc y la Circunvalación Morón en la misma Avenida Yaracuy, en sentido Morón San Felipe, está una de las líneas de autos libres mas viejas de Morón, y en ese mismo lugar cerca de la Redoma, está la parada de los autobuses que viajan hacia San Felipe y Barquisimeto, un poco mas adelante, está otra línea de autos libres. En la Avenida Falcón, en plena redoma con sentido Morón- Pequiven existe una línea de taxi por puestos que conducen hacia Pequiven, Venepal y Boca de Yaracuy. En el mismo trayecto, a escasos metros (hasta la Morenera), está el paradero de autobuses que dirigen hacia todo el Estado Falcón culminando en la ciudad de Coro. En sentido inverso (Pequiven- Morón), ahora empezando desde el grupo residencial Reina Cedeño, comienzan a estacionarse las busetas con destino Valencia, dejando un pequeño espacio libre (frente a Morapan) para el aparcamiento de autos privados. Seguidamente a éste está otra línea de taxis (también bastante antigua) hasta el vértice donde culmina la Avenida Falcón comienza la Avenida Yaracuy en flecha direccional hacia San Felipe.
Finalmente, iniciándose la calle Plaza, en sentido- Redoma de Morón, ya se ha colocado otra línea de autos libres por la parte izquierda y por la parte derecha, está la parada oficial de las auto busetas con destino a Valencia (frente al Comercial Magallanes), estos aparcamientos se prolongan doblando hacia la derecha (y a veces hacia la izquierda también) congestionando la calle Ayacucho del Centro de Morón donde reina el señorío de las busetas.
Adicionalmente al aparcamiento intenso y extenso de los vehículos de transporte públicos en la encrucijada y los sectores adyacentes, existe otro asunto que agrava el problema y es el que los comerciantes y particulares también se han dado a la tarea de colocar frente a sus negocios o casas anuncios o avisos con estructuras metálicas que prohíben el estacionamiento de autos frente a los mismos o en sus adyacencias unos los hacen por motivos de cargas y descargas de mercancías, otros simplemente porque les da la gana.
De tal manera que esta problemática del transporte publico es generadora de un caos y de desorden permanente en el sector, pero además vulnera los derechos de los ciudadanos de a pie y de los particulares que desean estacionarse en el centro de la ciudad para hacer sus compras y otras diligencias pertinentes. Ya los turistas y viajeros optan por desviarse por las diferentes variantes y callejones para evitar las tremendas colas que se hacen en la encrucijada de Morón, esto por supuesto, afecta a los comerciantes locales. Este problema incide hasta en las relaciones interpersonales puesto que he observado los comportamientos y alterados de chóferes y colectores cuando alguien desprevenidamente les invade "su espacio", es de hacer notar que el espacio es de todos y si bien ellos tienen todo el derecho a trabajar libremente, los ciudadanos también tenemos derecho a la libre circulación por espacios que son comunes o de dominio colectivo.
Corresponde a la municipalidad, ordenar y reconstruir el espacio urbano disponible para que las relaciones de convivencia entre los ciudadanos no se deteriore, a la vez para que se preste un buen servicio publico de transporte urbano y extraurbano y también para que los habitantes de Morón y los visitantes podamos disfrutar de un espacio organizado digno de ser vivido a plenitud.
¿Que hacer? ¿Que soluciones aportamos? pues bien, en las discusiones y conversaciones que hemos tenido en la comisión especial designada por el Concejo Municipal para estudiar y presentar y proyecto de ordenanza para regular y controlar la problemática urbana del transito automotor, la cual está presidida por el concejal Heriberto Ramírez, la Sindico Municipal Dra. Leonora González, El Cronista de la Ciudad, los Asesores Jurídicos Dra. Elba Tovar Salas, Dr. Wilfredo Capielo, se han planteado las siguientes soluciones:
1. Obviamente la solución definitiva y eficaz es la culminación del Terminal de pasajeros de Morón que desconcentraría y reduciría enormemente los volúmenes de unidades del transporte publico aparcado o en circulación en el centro de la ciudad.
2. Pero mientras esto ocurra es necesario tomar acciones para aliviar y descongestionar la encrucijada como lo son la eliminación de la redoma central y la colocación de semáforos, adicionalmente un nuevo diseño de la isla central.
3. Abrir la antigua entrada hacia el centro de Morón a la altura de la calle la San José que permita a los vehículos que se dirijan hacia el centro de Morón, Santa Ana, Santa Rita, Banco Obrero, etc. tomar esa vía alterna y así evitar pasar por la encrucijada.
4.Realizar un trabajo de ingeniería para abrir la calle o callejón Junín (El Bolsillo) en un solo sentido que conduzca hacia la avenida principal con flecha hacia Puerto Cabello.
5. reordenar el casco histórico de la ciudad mediante una nueva nomenclatura, señalización o flechado que permita una mejor movilización vehicular.
6. dejar los mayores espacios libres disponibles para el aparcamiento de autos particulares de dimensiones pequeñas para lo cual se revisaran las ordenanzas vigentes sobre catastros, derechos de frente y otros afines para determinar la potestad del comerciante o habitante sobre la prohibición de estacionamiento temporal frente a los locales o casas, que en muchos casos (ejemplo la Av. Falcón) logran obstruir un canal de circulación libre de las avenidas.
7. otra propuesta a mediano y largo plazo, es la construcción de un nuevo puente sobre el río Morón que ampliaría las posibilidades de bifurcación del tráfico automotor.
8. estamos concientes que existe un nuevo diseño para la nueva autopista hacia la región central la cual podría resolver en parte el problema, pero Morón requiere de soluciones urgentes.
El Negro Ortega
A Líder de un Pueblo
(Primer Presidente del Concejo Municipal de
Juan José Mora)
Conocí a José Antonio Ortega a finales del año de 1981, entonces nos disponíamos a asumir la dirección del Municipio a través de la denominada Junta Organizadora que había sido designada por la Asamblea Legislativa del estado Carabobo y que integrábamos junto con Pedro Romero, Gladys de Moreno y la difunta Lida Gutiérrez.
Antes de ese día en la iglesia Santa Ana de Morón, no lo había visto en ninguna parte, quizás porque yo había pasado largos años lejos del poblado, cursando estudios universitarios en la ciudad de Maracay. Empero, me enteré ese día que ya era un connotado dirigente del Partido Acción Democrática en Puerto Cabello y en sectores de la jurisdicción de Urama. Venia de ser secretario de la prefectura de Puerto Cabello y luego su prefecto encargado, además había desempeñado el cargo de fiscal de obras tanto en el concejo municipal de Puerto Cabello como en el de Valencia, es decir, ya poseía una dilatada vida publica al servicio de las comunidades.
José Antonio Ortega o el negro ortega como cariñosamente le decíamos había nacido en el caserío La Hoya, del Municipio Veroes del Estado Yaracuy un 6 de mayo de 1945, hijo de Eufrasio Ortega, quien fuera fundador de AD y dirigente Guasinero, y de doña Eustaquia de Ortega, distinguida ama de casa, quienes procrearon 3 hijos: Héctor, Mireya y Julio Cesar Ortega, otros hermanos son Hilda Ilarraza y Nicanor Ilarraza.
Desde la Hoya llego a Puerto Cabello a los 6 años de edad en compañía de sus padres; se residenciaron inicialmente en Rancho Grande, luego en el Barrio San Millán y posteriormente en el centro de Puerto Cabello, en la calle Mariño. Cursó estudios de primaria en el Grupo Escolar Republica de Honduras y el bachillerato en el Liceo Miguel Peña de Puerto Cabello, no concluyendo estos estudios, (llego hasta 4º año) para dedicarse a la febril actividad política que ya se asomaba como el norte de la que seria su vida futura: un dirigente político a tiempo completo y un servidor social.
En su juventud se destaco como deportista tanto en el béisbol como en el boxeo; en el primero figuro en el roster del club de O.S.P. categoría juvenil, ejemplo que seguiría posteriormente su sobrino Héctor Ortega, quien jugó en el béisbol profesional venezolano, triple A en el norte y actualmente es scout y entrenador de los cachorros de Chicago.
José Antonio se desempeñó también como trabajador portuario a la par que ascendía vertiginosamente en la estructura política de su partido Acción Democrática, donde fue secretario juvenil distrital de Puerto Cabello (1962), miembro del comité político regional y tres veces delegado a la convención nacional de AD.
En 1972 se trasladó al municipio mora y se residencia en San Pablo de Urama al lado de su señora esposa Doña Faustina Blanco, y sus hijos Anthony y Gladis, paralelamente inicia en el área una intensa actividad política y social; funda junto con William Blanco la Línea de Transporte Morón – San Pablo de Urama, siendo su primer presidente, además de que organiza las células y comités políticos de AD en la zona convirtiéndola en un formidable bastión político para este partido, cosa que me consta en lo personal por haber sido durante muchos años su adversario político.
Durante la gestión de la Junta Organizadora (1981 – 1984) se fortalecieron las relaciones personales y políticas entre sus miembros, especialmente entre quien esto escribe y el negro ortega. Como cuerpo colegiado la junta se manejó con ecuanimidad y cooperación, pues, era el embrión de lo que en el futuro sería el primer Concejo Municipal, la junta organizadora tenía funciones organizativas y representativas más no administrativas ni de ejecutorias.
En las primeras elecciones municipales en Juan José Mora, en junio de 1984, los concejales electos fueron: José Antonio Ortega (AD), Ofelia de Colina (AD), Tulio Sánchez (AD), Eddy Domínguez (COPEI) y Alexis Coello (MAS). El partido AD tenía una mayoría abrumadora por lo que fue electo como primer presidente o presidente fundador el Sr. José Antonio Ortega con cinco votos a su favor.
Pese a ser el primer periodo de gobierno municipal en la historia de Juan José Mora y a la abierta mayoría de AD, el MAS y COPEI, decidieron abstenerse y no votaron por el negro ortega, no por negarle méritos que de hecho los tenía sino por no comprometer políticamente la línea partidista, sin embargo, esto no fue obice para que en el devenir se establecieran lazos de cooperación y entendimiento institucional con la fracción mayoritaria de AD y en especial con el negro ortega, todo en aras en que no convenía al municipio que iniciándose su primer gobierno, con tantos problemas por resolver, sus ediles se enfrascaran en un toma y dame o en una pelea permanente desde el principio.
No obstante, este gesto político e institucional no fue entendido a cabalidad por algunos sectores de la comunidad quienes vieron en él “conchupancia”, “entreguismo” entre el presidente municipal ortega y las facciones de oposición. Esta coincidencia política matizadas con relaciones de amistad permitieron que en el periodo de un año se organizara eficazmente la cooperación municipal con un cuerpo de ordenanza propia y una administración sana y que con un presupuesto anual de 4 millones de bolívares se asfaltaran las principales calles de Morón y se realizaran otras obras urgentes para la comunidad.
Justo es decir, que en José Antonio Ortega siempre se encontró una mano amiga extendida y que oía con humildad las críticas y que pese mayoría edilicia en la cámara no abusó de ella. Esto no era debilidad sino su alma abierta hacia el pueblo y hacia sus amigos, pero a la vez como político aguerrido, también aquello, y cuando tenia la razón, se convertía en su arma mortal contra sus adversarios.
El negro ortega repitió como presidente municipal en el periodo siguiente (1985) para luego darle paso a José Manzano que culminaría el resto de los 5 años de esa administración.
Para el nuevo periodo municipal (1989 – 1993) es electo el primer Alcalde Eugenio Bello Castillo, son electos los siguientes concejales: José Antonio Ortega, Eredina Ramos, Ofelia de Colina, Eddy Domínguez, Francisco Arias, Nelly Colina, José García, Mario Lugo y Alexis Coello. El negro ortega se desempeño en su curul como concejal, ahora siendo minoría, con la entereza y la afabilidad que siempre lo caracterizaron.
El negro ortega cerro sus ojos en Puerto Cabello, el 18 del presente mes y año. Pero hubiera querido hacerlo en San Pablo, el pueblo de su añoranza y de sus amores ¡Adelante negro! que los guerreros como tú mueren como moriste: de pie. O ¿aun no estas muerto? Porque tu sonora y recia voz todavía se escucha ente los muros de la vieja escuela, hoy portadora de los curules de los concejales. Hasta siempre negro.
Palabras de Eddy Domínguez ante el féretro de su amigo José Antonio Ortega:
Señores Concejales
Señora Esposa e Hijos de José Antonio Ortega
Hermanos, Hermanas y demás familiares.
Amigos todos.
Que difícil es articular palabras, mas aun coordinar ideas, en estas circunstancias tan dolorosas como es la de despedir a un amigo, a un hermano de lucha como fue J9sé Antonio Ortega.
Nuestra capacidad humana, nuestra razón no entiende este momento tan duro, ya no estrecharemos su mano para iniciar la tarea y ratificar la voluntad exitosa de la jornada política.
José Antonio luchador y pionero de esta Institución Municipal, que contribuyo a formar primero como miembro de la junta organizadora de Morón, y después como el primer presidente del nuevo Concejo Municipal, que nació sin recursos económicos y legales o sea sin presupuesto ni ordenanzas. En esta casona vieja, que nos reunió, que solo tenia un mesón y 7 sillas y con, unas alforjas llenas de sueños y esperanza, bajo la conducción del negro Ortega como cariñosamente lo llamábamos los concejales recién electos, por primera vez en Juan José Mora. Le empezamos a dar forma al glorioso Ayuntamiento Municipal Morense hace 23 años.
José Antonio se va alegre, con una sonrisa que refleja tranquilidad espiritual y pureza en su alma, por el deber cumplido, sonrisa de hombre autentico de formación democrática, cuya ejecutoria de, rectitud están impregnada de sus predicas, el negro Ortega se va complacido porque en sus manos germino el concejo municipal.
Hasta siempre José Antonio
Señores concejales gracias por su aprobación a este merecido homenaje, señora esposa e hijos de José Antonio Ortega, hermanos, hermanas y demás familiares; amigos todos.- Sentido Pésame.
El Orígen de Morón
Morón no tiene fecha de fundación ni fundador conocido. Probablemente el nombre del pueblo fue tomado del río que para aquel entonces era navegable por Canoas de mediano tamaño que transportaban productos agrícolas. Los conquistadores y sacerdotes españoles acostumbra¬ban a colocar sus nombres a ríos y lugares. "Es común el nombre de Morón en Es¬paña y en varios países hispanos como Argentina y Cuba. No es extraño que en nuestro caso haya sucedido algo similar”.
Juan de Morón fue un conquistador y encomendero español. Fue fundador de Trujillo. Estaba casado con Isabel Flores y tenía un hijo llamado Marcos Valera. Juan de Morón participó con Diego García de Paredes en la conquista y población de Cuicas (Trujillo} y también en la defen¬sa de Nueva Segovia (Barquisimeto) en 1553 cuando los ataques del Negro Miguel, Rey de Buria. "Fue uno de los fundadores de de la ciudad Rodrigo de Maracaibo y su primer Alcalde... Por espacio de varios años estuvo en la región de Nirgua, gastando gran parte de sus bienes en servicio de la Real corona". No olvidemos que el territorio de Morón fue jurisdicción de Nirgua ¿No estaría aquí el origen del nombre de la ciudad de Morón?
El cumbe fue una agrupación de negros esclavos escapados de sus amos de las haciendas cercanas y loangos que eran negros esclavos escapados de curazao y que aquí obtenían la libertad, se internaban en las montañas y parajes solitarios para esconderse de las persecuciones y las leyes de los blancos. En sus escondrijos construían viviendas improvisadas y formaban una comunidad que se reencontraba con sus ritos y sus culturas africanas ancestrales. Uno de los cumbe de la zona estuvo ubicado en las alturas del río Sanchón. Muchos negros de los cumbes se arraigaron a esta tierra y se constituyeron en el núcleo originario de la población moronense.
Se estima que a principios del siglo XVII (de 1700 en adelante) se conforma un núcleo poblacional o caserío con cier¬ta uniformidad. No fue fundado oficialmen¬te como pueblo de españoles sino que en forma lenta y espontánea se va agregando y concentrando el contingente humano sobre el territorio hasta adquirir fisono¬mía de pueblo. A comienzo de 1700 aparece la iglesia como factor de unidad espiritual bajo el patronato la virgen de Santa Ana. Ya antes en forma provisional había estado San Francisco como patrono del poblado. En 1720 la iglesia estaba a Cargo del Capellán Sebastián Herrera. En 1733 fue asignado el sacerdote Rodríguez Tinoco para los oficios religiosos en la costa de Morón.
En 1730 Y 1733 se produce en la zona costera, que incluye a Morón, la rebelión de Juan Andrés López del Rosario mejor conocido como "Andresote". Era un zambo nativo de Valencia que tomó las armas y li¬deró a un grupo numeroso de negros, indios, blancos hacendados y contrabandistas para enfrentar los abusos de la Compañía Guipuzcoana y en defensa del comercio ilí¬cito con los holandeses que operaban desde la isla de Curazao. Para ese entonces la población era aproximadamente de 237 habitantes compuesta de la siguiente ma¬nera: Alpargatón 120 personas (28 casas), Urama 12 personas (6 casas), El Salao 66(11 casas) y Morón 39 (8 casas).
Para 1768 la población de Morón al¬canza a 168 personas. Distribuidas así: 6 blancos (4 hombres y 2 mujeres}, 58 par¬dos (25 h y 33 m}, 30 niños, 74 esclavos 38 h Y 36 m); como podrá notarse el 44% lo constituye la población esclava. 1773 5 años después Morón tiene 127 ha¬bitantes y Alpargatón 202 para un total de 329 pobladores. Nótese que Alpargatón posee más habitantes que Morón por lo lle¬gó a ser primero que éste cabecera de poblado. Esta población vivía de las activida¬des agrícolas, los productos como el Ca¬cao, maíz, plátanos etc. que llevaban al puerto de Puerto Cabello a vender. Morón llegó a ser el mayor productor de Cacao de la costa. También había la crianza de ganado y otros animales. El contrabando fue practicado con mucha frecuencia.
En 1773 Morón, Alpargaton, Sanchón y urama reciben la visita del ilustre Obispo Ma¬riano Martí. De Morón dice lo siguiente: "es un pequeño caserío ubicado a escasos me¬tros del río del mismo nombre, habitado por esclavos y otras gentes libres que cul¬tivan las haciendas de cacao".
La estadía del Obispo Martí fue posi¬tiva para estos pueblos por su 1abor civi¬lizatoria y humanística. El l6 de marzo del año mencionado inspecciona la iglesia de Morón conjuntamente con el Vicario y algunos vecinos y dice al respecto: "La fabrica es de adobe, cubierta de tejas, tiene un área de trece varas de largo y siete y tres cuarto de ancho, contando solamente con un altar". También visita la iglesia de Alpargatón encontrándola de bahareque doble, cubierta de palma, con un área disponible de veinte varas de largo y siete de ancho, con un altar".
Urama es actualmente una parroquia del municipio Juan José Mora. En lenguaje indígena significa "lapa". En l628 perteneció a la jurisdicción de Nirgua, sin embargo, fue después de 1711 que se concentró un movimiento poblador vinculado estrecha¬mente al caserío de Canoabo.
En 1835 Urama pasó a ser parte del can¬tón de Montalbán que se había separado de Nirgua. Posteriormente, junto con Morón, llegó a ser integrante del Distrito Puerto Cabello. Su santo patrón es San Juan Bau¬tista que para el año de 1726 contaba con una iglesia de paja dedicada su veneración.
Urama también era un lugar habitado fundamentalmente por negros esclavos que laboraban en varias haciendas de cacao.
El 5 de agosto de 1811 el Ejecutivo ¬Nacional le otorga el título de ciudad a Puerto Cabello. En dicho documento oficial aparecen Alpargatón Y Morón como parroquias pertenecientes al suburbio de la nueva ciu¬dad.
Luego vendrían largos años de guerra por la independencia y Morón serviría como encrucijada de caminos que comunica¬ban las tropas en pugna desde el centro del país hacia el occidente y viceversa.
En 1824 se promulgó la ley de divi¬sión político-territorial de la Repúbli¬ca de Colombia en la cual se le da la de¬nominación de Carabobo al territorio que hoy ocupan los estados Lara, Yaracuy, Co¬jedes y parte de Aragua, y por supuesto, incluía el territorio del actual estado Carabobo.
Morón y Alpargatón formaron parte como parroquia del Cantón Puerto Cabello, no así Urama que continuó integrada al Cantón de Montalbán desde la fundación de ésta en 1628.
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El 31 de diciembre de l826 acontece la visita del Libertador Simón Bolívar al pueblo de Morón. Serían las once de la ma¬ñana cuando entró el Libertador triunfante sobre la calle polvorienta y seca que con¬ducía a varias rancherías no bien dispuestas en el espacio, pero el ánimo de la multitud qUe aclamaba a los visitantes recompensaba la fatiga y la inclemencia de aquel sol moronero.
El griterío de los moradores no cesa¬ba dando vivas al paso del Libertador, vea¬mos que nos dice al respecto el cronista Miguel Elías Dao: "Negros, zambos, mesti¬zos y criollos, esclavos o no, se integra¬ron a una misma fe para decir presente. El Libertador recibió del pueblo las mejores atenciones unidas a un suculento almuerzo de campaña".
Bolívar y Morón
Quizás resulte un poso extraño el titulo de esta exposición, pero en descargo de esta presunción diremos que el hombre y la presencia bolivariana no es ajena a ningún pueblo desde los confines nevados del macizo andino hasta las calidas aguas del caribe, mas aun, su imagen se acrecienta sobre las riberas del río Grande para convertirse en una gloria de toda la América y su nombre retumba en los oídos de los habitantes del viejo mundo europeo, donde se le admira.
¿Qué raro tiene que hablemos sobre Bolívar Y Morón? A su paso Bolívar visito tantos pueblos y aldeas a los largo y ancho de la geografía Suramericana, en el Perú, en Bolivia, en Colombia, en Ecuador y por su puesto en su país natal. En cada uno de esos pueblos no solo dejo las huellas de su caballo sino que dejo también un pedacito de su gloria y un recuerdo perdurable que trasmonta la barrera de los siglos. Hoy en día se venera con orgullo el árbol donde amarro su caballo o dador de la sombra donde hubo de guarecerse, o también el sitio donde dicto una proclama, se tiene como santuarios para el reencuentro con la historia los inmuebles donde se hospedo o ejecuto una medida para la guerra o un acto de gobierno. En los museos se conservan como reliquias los objetos que a el pertenecieron.
¿Cómo podemos nosotros los moronenses pasar desapercibido el paso del Libertador de medio continente americano por aquella aldea aledaña al río Morón de 1826? ¿Qué circunstancias rodearon el último viaje que El Libertador emprendió a Venezuela? ¿Qué recuerdos? ¿Qué propósitos y pensamientos agobiaban a Bolívar en aquella mañana víspera de año nuevo? ¿Sorbió su caballo el agua del río Morón?
Para responder a estas interrogantes debemos ubicarnos en la ciudad de Lima, en el Perú, en el mes de agosto de 1826. Bolívar había llegado a la cúspide de su gloria y de su figuración histórica; ningún mortal le ganaba en prestigio en América del sur. Pese a la discordia y a la anarquía había conservado unidos a Venezuela, Nueva Granada y Ecuador en su gran obra: La Gran Colombia. Aun estaban tibias las armas con las que había dado la libertad al Perú, con la creación de Bolivia inmortalizaba su nombre en el alto Perú, había reunido el Congreso de Panamá en la búsqueda de la unión hispanoamericana como garantía de la grandeza histórica y como contrapeso al coloso del norte.
Sin embargo su principal sueño la Gran Colombia- hacia agua por los cuatro costados. En Bogota se imponían las intrigas palaciegas guiadas de las manos y del talento político del Vice-presidente Santander quien solapadamente confabulaba en contra del Libertador para hacerse de la Presidencia de la unión Colombiana.
En el Departamento de Venezuela la situación era mas grave aun, las actitudes separatistas que jugaban a la desintegración de la Gran Colombia se ejecutaban públicamente teniendo como asidero la ambiciosa personalidad del General Páez y los intereses mezquinos y localistas de una sarta de militares y civiles que bajo la direcci6n del Dr. Miguel Peña se empeñaban en echar por tierra la obra de Bolívar. "Las Asambleas y las Juntas se suceden en Caracas y Valencia, y entre las sombras, el Dr. Miguel Peña lleva en sus manos todos los hilos del movimiento separatista que cada día asume mayores proporciones. Ya se habla pública y abiertamente de la separación de Venezuela de la Unión Colombiana. Finalmente, el General Páez convoco al país a elecciones para un Congreso Constituyente que debía instalarse en Valencia" (1).
En el otro Departamento -el de Quito- a la saz6n existía aparentemente un clima de tranquilidad y armonía. Este buen comportamiento de lo que en futuro seria El Ecuador no se debía tanto a que no existiesen tendencias particulares disgregadoras ni porque estuviesen muy a gusto con la unidad colombiana (como se demostraría posteriormente con la secesión del venezolano Juan José Flores) sino porque la larga permanencia de Bolívar en el sur, el brillo de su espada, su gloria y su reputado genio mantenía calmada las asperezas y las ambiciones de los caudillos. No era así el caso de Bogotá y Venezuela. No era humanamente posible que Bolívar estuviese al mismo tiempo en toda la geografía de la Gran Colombia.
Mientras Bolívar tenía en mente agregar a la unión colombiana los territorios recién liberados del Perú y Bolivia para engrandecer su proyecto hispanoamericano, sus conciudadanos y compañeros de armas y de causas se batían en diversos espacios de la unión para dividir lo que había logrado juntar hasta ahora.
Me voy a permitir hacer una cita de nuevo para ilustrar mejor el dilema de Bolívar en este conflictivo año de 1826. “Las inmensas distancias hendidas por caudalosos ríos, cortadas por la muralla verde e impenetrable de la selva, separadas por la mole de granito y nieves de las cimas de los andes, impedían la materialización de sus ideas, la geografía volvía a ser el monstruo que estaba devorando la obra de su vida, a los sueños de su espíritu, a las concepciones de su genio. Una carta tardaba dos meses en llegar a Colombia desde el Perú y tres para alcanzar las costas de Venezuela o del Orinoco. El tenia que estar en todas partes, sólo su voz, su presencia podría ser el aglutinante de la Gran Colombia" (2).
Encontrabase Bolívar en Lima ostentando el título de Presidente vitalicio del Perú por decisión de los colegios electorales y reelecto por cuatro años más Presidente de la Gran Colombia por votación avasallan te del Congreso de la unión, cuando recibe las noticia de los sucesos de Venezuela que implicaba la destitución del General Páez de la comandancia General de este país y su comparecencia ante el Congreso de Bogotá a rendir cuenta de su conducta que supuestamente consistía en ciertas irregularidades en el reclutamiento de las milicias. Bolívar consideraba que esta medida era impolítica y así se lo manifestó al general Santander.
Sin embargo, debido a la gravedad del caso decidió El Libertador abandonar al Perú y trasladarse a su país natal para tratar de conciliar los ánimos arreglarse con Páez en función de mantener la República de Colombia. Iba Bolívar a salir del Perú para no volver jamás y preparaba su viaje a Venezuela sin pensar que seria el último.
Al enterarse las fuerzas vivas de la sociedad limeña de la partida del Libertador le rogaron que no se fuera, sobre todo las bellas y distinguidas damas peruanas, no obstante Bolívar les respondió así: “Si yo no escuchase mas que los ecos de mi corazón, me quedaría en el Perú; que me ha hechizado, con demostraciones puras de gratitud y de alegría; pero Mi Patria me llama y cuando habla el deber es necesario seguirle en el silencio de todas las afecciones" (3).
El 1 de septiembre encargó del gobierno del Perú al General Santa Cruz y el día 3 se embarcó en El Callao en el bergantín que lo conduciría a la ciudad de Guayaquil. Así comenzaba Bolívar lo que "los historiadores han llamado “La Gran Jornada", que comenzó en Lima el 3 de septiembre de 1826 y terminaba en Caracas el 10 de enero de 1827, después de haber recorrido a caballo, en cuatro meses, con cortos intervalos de descanso, 1346 leguas"(4).
Es decir, un equivalente a 75.000 Kilómetros aproximadamente. Ni Napoleón Bonaparte ni ningún guerrero de la antigüedad recorrió tanta distancia a caballo.
A mediados de octubre llega a Pasto, en su paso por Popayan reflexiona sobre los acontecimientos en Bogotá, en Tocaima se encuentra con Santander después de 5 años; en el ínterin acuerdan el tratamiento político a las nuevas circunstancias. El 14 de noviembre llega a Bogota. En un acto de gobierno el 23 del mismo mes se reserva exclusivamente el poder ejecutivo en el departamento de Venezuela.
A fines de noviembre sale de Bogotá, llega a Cúcuta el 12 de diciembre desde donde ordena que se concentren en Mérida y Trujillo las compañías de granaderos y cazadores de Junín para circunscribir la conspiración y los levantamientos de la gente de Páez a los llanos y al oriente del país.
El 16 de diciembre llegan a Maracaibo Bolívar y el grueso de las tropas que habían logrado reunir en Cúcuta para restablecer el orden en Venezuela.
En esta ciudad emite un controvertido decreto, el día 19, que busca complacer al General Páez pero que desagrada al vice-presidente Santander. El origen de este decreto esta en tratar de evitar una cruenta y larga guerra civil entre venezolanos.
De Maracaibo sigue su itinerario por los Puertos de Altagracia, Casigua, Capatarida, Zazarida, Mitare, Coro, Pueblo Cumarebo hasta Chichiriviche. En este pueblo abordan un bergantín que los trasladara a Tucacas, donde pasan la noche del día 30 de diciembre de 1826.
Al levantar el alba del día 31 El Libertador se embarca de nuevo en Tucacas fijando la proa hacia los destinos de Morón ¿Por qué tomo rumbo hacia Morón pudiendo seguir por mar hasta Puerto Cabello donde tenia pensado establecer su cuartel genera!? ¿En que punto de nuestra geografía desembarcó? Esas interrogantes quedarán sin respuestas por ahora.
Lo cierto es que Bolívar decidió hacer su viaje a Puerto Cabello por tierra y hubo de pasar por esta aldea moronense de 1826. ¿Cuál fue el Morón que Bolívar vio? Era un caserío pequeño ubicado a poca distancia del río que lleva su nombre aunque a sus contornos se notaban campos de labranzas o haciendas que producían mayormente cacao, plátanos, maíz y otros frutos menores. En los años florecientes los frutos de esta tierra se exportaba por la vía del puerto de Puerto Cabello, pero la guerra de independencia había menguado y desbastados todo impulso productivo. Sin embargo, aun los habitantes de este pueblo que no llegaban al medio millar vivían de las labores agrícolas.
A medida que las cabalgaduras se aproximaban al poblado, El Libertador se ensimismaba, trae a sus recuerdos lecturas pretéritas sobre estos pueblos de la costa. Habían sido pueblos formados por el sudor del negro y del látigo ese/avista para extraer de aquellos el cacao que daba mejor vida a los mantuanos, Tenía Bolívar noticias de que esta tierra por donde ahora pasaba, conocida como el valle de Morón en la costa, fue en un tiempo la mayor productora de cacao de toda la jurisdicción de Nigua con 1.740 fanegas, pero que ahora por necesidades de la guerra se le había convertido en una dependencia de Puerto Cabello. Además su ubicación a pocas leguas del mar la hacia un lugar propicio para el contrabando; recordó entonces Bolívar, la rebelión del zambo Andresote contra la compañía Guipuzcoana para defender el comercio con los holandeses.
Serían las once de la mañana cuando entró El Libertador triunfadores sobre la calle polvorienta y seca que conducía a varias rancherías no bien dispuestas en el espacio, pero el ánimo de la multitud que aclamaba a los visitantes recompensaba la fatiga y la inclemencia de aquel sol moronero. En la sonrisa de una negra alborozada creyó ver Bolívar los mimos y la ternura de su negra Hipólita.
El griterío de los moradores no cesaba dando vivas al paso del Libertador, veamos que nos dice al respecto nuestro amigo, el cronista de Puerto Cabello, Miguel Elías Dao: “Negros, Zambos, Mestizos y Criollos, esclavos o no, se integraron a una misma fe para decir presente. El Libertador recibió del pueblo las mejores atenciones unidas a un suculento almuerzo de campaña" (5).
Durante la breve estadía, entre el almuerzo y un descanso, El Libertador contemplaba la iglesia del poblado cuya construcción era de adobe, “cubierta de tejas, y un área de trece varas de largo y siete de ancho y cuenta sólo con un altar"(6). Más alía su caballo y de más bestias se refrescaban y pateaban en las aguas del río Morón.
Bajo una Ceiba adyacente al río, El Libertador meditaba sobre el tratamiento que le daría al General Páez en su inminente encuentro. ¿Cómo conciliar las bajas pasiones de Páez y del intrigante Miguel Peña con los grandes ideales de una patria grande? ¿Cómo tratar aquellos subalternos que en el futuro le impedirían regresar a su país y le negarían el derecho de morir bajo el cielo de su Patria? Que lejos estaba Bolívar de saber que este seria su último viaje a Venezuela, y que precisamente hubo de pasar por Morón.
Porque Bolívar no podía irse de entre los vivos sin venir a Morón Las tribulaciones sobre el porvenir político de la nación aceleraron el viaje de Bolívar hacia Puerto Cabello donde llegaría como a las cinco de la tarde del 31 de diciembre de 1826.
Todavía el Río suena con Ecos de Gloria, pues sus aguas calmaron la Sed de un Potro, cuyo Jinete liberó la mitad del continente que colón había descubierto. Lastima que ya no sea Río.
Discurso de incorporación a la Academia de Historia
Esta batalla estuvo a punto de perderla el ejercito del hombre, e incluso sus bajas fueron incalculables; media Venezuela estaba arrasada por los autores de la malaria, en nuestro Estado Carabobo la situación no era diferente, las muerte sembraba la desesperanza y la tristeza, sin embargo, en un pueblucho, en un apartado rinconcito de este estado se oyeron los primeros disparos químicos que hirieron de muerte a la numerosa legión de diminutos y poderosos enemigos. Sí, honorables académicos se pagó un precio muy alto en las vidas de tantos venezolanos hasta llegar a la victoria final.
Esta victoria final se inició en Morón – pueblo que me honra con ser su cronista - “cuando se disparó la primera descarga contra el general paludismo y su ejercito de puñales amarrillos” parafraseando a nuestro amigo, el poeta José Joaquín Burgos.
Oigamos entonces una breve reseña sobre esta batalla no convencional.
MORON Y EL ENCUENTRO CON EL PALUDISMO
La malaria era una afección esparcida por las tierras bajas de todo el territorio nacional. Desde los llanos de Barinas y Apure hasta el Delta Amacuro, en bocas del Orinoco; desde San Félix de Guayana hasta los Valles de la Cordillera de la Costa, desde la Hoya del Lago de Maracaibo hasta Aragua de Maturín. Eran 600.000 kilómetros cuadrados de zona contaminada de los 914.000 del territorio venezolano. Habían pueblos y ciudades que eran emblemáticos de la Venezuela con malaria como Ortiz, Parapara, el Distrito de Obispos en Barinas ¿Por qué se escogió Morón para el inicio de la lucha antimalárica?
Se podrá afirmar que fue determinante para la selección de Morón durante la fase inicial de la lucha antimalárica la opinión favorable del doctor Enrique Tejera, entonces presidente del Estado Carabobo. Se indicará que la propuesta del doctor Tejera fue respetada por el nuevo gobierno y especialmente por el nuevo presidente del Estado Carabobo, doctor Manuel García, hecho que también es vinculante, pero ¿acaso no estaba todo el estado Carabobo padeciendo, desde principio del siglo XX, la penosa ruina del paludismo?
El doctor Fabián de Jesús Díaz, en su obra “Vida e Historia de la Medicina en la Provincia” (1.966), expresa lo siguiente:
La morbilidad de la zona era comandada por el paludismo, cuyas exacerbaciones anuales solían concluir con la entrada y salida de las lluvias. La insalubridad de la mayoría de los barrios de la ciudad era producto de las aguas estancadas, de la ausencia total de obras de drenaje, pavimentación y colección de aguas fluviales. La acción providente del estado se reducía, casi sistemáticamente, la distribución de sellos y papeletas de quinina.
El arraigo del mal en el territorio carabobeño era tan evidente que en 1.909, el inspector general de higiene pública señala en un informe que “El Paludismo continua produciendo estragos en nuestra población rural” (ibidem). La malaria en Carabobo era la primera causa de muerte, allí estaba la población más afectada según reporta el doctor Díaz, Ahora en su obra Luís Pérez Carreño (1.966):
Se encontraba mayoritariamente en los sectores del sur de Valencia, había una prevalencia de atacados hacia el sur de la ciudad, en los Municipios de Santa Rosa y Candelaria, donde predominaba la maleza, las aguas sin corriente, la vivienda insana, y la insalubridad ambiental. Los mismos factores, así como una igual y hasta mayor incidencia, regía para las parroquias y vecindarios foráneos: Tocuyito, Los Guayos, Flor Amarillo, La Loma, etc.
La propagación de la malaria llegó a producir un estado mental de preocupación permanente extendida en la opinión general de la población, e incluso en los facultativos, que pasaron a diagnosticar como paludismo cualquier otra enfermedad que presentara síntomas parecidos, y no hacerlo era ir contra el sentido común. El paludismo se encontraba larvado o supuestamente estaba latente, o indirectamente vinculado a otras afecciones. El doctor Pérez Carreño manifestó en una oportunidad que:
“El primer día de la pirexia, entre nosotros –lo de rigor, lo práctico- es referir a la malaria el desequilibrio orgánico y desde luego surge la indicación de la quinina; por que pensar en cualquier otra dolencia es siempre aventurado y en muchos casos es peligroso” (ibidem).
Esta es una de las razones por las cuales las estadísticas de la mortalidad por causa del paludismo es aproximada o imprecisa porque muchas muertes que fueron ocasionadas por otras enfermedades se le atribuían a la malaria y como la elaboración de las actas de defunciones eran potestad de los jefes civiles muchas veces los juicios podían haber sido equivocados:
El paludismo hasta marzo de 1.936 era diagnosticado por el jefe civil u otra persona representativa del poder civil. Pocas veces llegaba el diagnostico médico. Y ya sabemos que para personas no profesionales y de no regular cultura, el paludismo representaba un síndrome anémico cualquiera, sea anquilostomatico o de hambre simplemente (Bengoa y Lecanda, 1.980,169).
Y continúa Bengoa y Lecanda con el tema:
Es curioso observar en el medio rural el porcentaje tan enorme de diagnósticos profanos que hacen de mortalidad por paludismo y tisis. Todo enfermo anímico y raquítico (muchas veces de hambre) es diagnosticado de una de esas dos enfermedades. Por todo ello, a partir de marzo de 1.936, en que ya los diagnósticos eran mayormente de responsabilidad médica bajó tanto la mortalidad por paludismo (ibidem).
No es del todo cierto que a partir de 1.936 sean los médicos o, en el caso del paludismo sea la División de Malariología los que certifiquen las causas de la mortalidad; sobre todo en los pueblos del interior de la república continuaron los jefes civiles haciendo los diagnósticos hasta bien entrado el siglo XX, pudiéndose afirmar que estos siguieron en su labor de diagnósticos sobre todo en los sectores rurales, y sí la mortalidad de los registros de la División de Malariología (1.936), como apunta Bengoa y Lecanda, entonces los resultados no son imputables a diagnósticos errados sino a la verdadera acción emprendida por los erradicadores de la malaria.
El espacio geográfico de Puerto Cabello fue históricamente muy afamado por sus infecciones palúdicas. El General Rafael Urdaneta en 1.813 y el General Páez en 1.822, se quejaban por las menguas de sus ejércitos a consecuencia de las “pestes de calenturas endémicas” o “fiebres malignas”.
LA ENFERMEDAD DE LA COSTA
Al oeste de la ciudad de Puerto Cabello se encuentra el pueblo de Morón. Codazzi, en la segunda mitad del siglo XIX refiere que “tan sólo cerca de la costa se encuentra un temple malsano, en las montañas que bañan el Morón, el Alpargatón y el Urama hasta el Yaracuy” (1.960, 393). El sector de Morón ya era reconocido y no precisamente por buenas referencias, el paludismo era el atributo de la costa: “en los suburbios de Puerto Cabello se practica un poblamiento basado en la extracción de sal. Las principales salinas se extienden al oeste de la ciudad. Son áreas malsanas y los salineros están agobiados por el paludismo denominado en esta comarca enfermedad de la costa” (Cunill Grau, 1.987,348). De tal manera que también en la zona de Morón el paludismo era “histórico” ya que tenía una vieja tradición en el área desde tiempos desconocidos favorecido por las condiciones ambientales de clima y topografía. En Morón convergieron una serie de factores como el que explica el cronista Marín: “en cuanto a Morón, el caso es explicable, tierras bajas, situadas casi al nivel del mar, con aguas estancadas por todas partes, era un lugar propicio para la proliferación de los zancudos transmisores del paludismo. El mal se iba intensificando en forma implacable. No había manera de evitarlo” (1.971,25)
Es pertinente continuar con las palabras casi dramáticas del cronista Marín, pero que en realidad pintaban un cuadro de desesperación y angustia:
Se había roto el equilibrio ecológico: el número de sus defunciones era superior al de sus nacimientos. La muerte estaba en acecho por todas partes. Su población disminuía de una manera vertiginosa. Para 1.945, esta se había reducido a 800 habitantes, y no se piense que eran habitantes alegres, contentos de vivir, optimistas del futuro. Nada de eso. Veían un futuro cada vez más tenebroso, algunos de ellos preferían emigrar a otros lugares aún cuando para esto tuvieran que romper los nexos sentimentales que los ligaban al pequeño rincón geográfico donde habían vivido siempre. En esto no hay exageración alguna. El cuadro era sobrio. La funesta y trágica endemia de la malaria se había apoderado de toda la zona. Decir paludismo. Era tanto como decir desolación y muerte (Ibidem).
Las aseveraciones de Marín son muy respetables, pero es importante analizar algunas apreciaciones de la cita del cronista Marín en la búsqueda de mayor objetividad.
El cenco oficial de 1.941, anterior a la aplicación del DDT en Morón, denota un decrecimiento de su población. De 1.933 habitantes (censo de 1.936) la población se redujo a 1.795, es decir perdió 138 habitantes (7,13%) en cinco años. Se diría que el porcentaje es insignificante sino fuera porque la población en general aumentó en ese quinquenio; en el país se incrementó en 486.424 venezolanos, en Carabobo en 19.315 personas. En todos los distritos del Estado Carabobo creció, excepto en Puerto Cabello, donde decreció y específicamente en Morón ¿Cuál fue la causa de la baja de la población Móronense? Probablemente debido a las muertes por malaria y a las consecuentes emigraciones.
Los libros de defunciones de Morón fueron consultados en la prefectura de la localidad para verificar el número de Muertes, la edad de los difuntos y la causa de la muerte. En relación a los registros de las causas de las muertes en realidad no están avalados por profesionales de la medicina y se ha tomado el criterio que aquellas muertes reseñadas como “fiebre”, “fiebre cerebral”, “fiebre biliosa”, etc. Se han incluido como decesos palúdicos por corresponderse estas descripciones con los síntomas más aparentes de la malaria, aunque ello puede inducir al error debido a que otras enfermedades también pueden presentar esta pirexia.
En el quinquenio, (1.936-1.941) el número de defunciones en Morón (355) supera al de nacimientos (335) y del total de ellas el 45 por ciento (161) murieron de paludismo, es decir, de cada dos personas uno moría por ese mal. La curva de las defunciones se cruza con la de nacimientos en 1.940, sigue en alza en 1.941 para colocarse por debajo de los nacimientos en 1.942 y 1.943, vuelve a ascender en 1.944 superando de nuevo las defunciones a los nacimientos. En 1.940 ocurrió la diferencia más sustancial a favor de la mortalidad (91 a 41), en el mismo año las muertes por paludismo (48) es superior al total de nacimientos (41).
Otro elemento que hay que considerar es que en Morón como área endémica, los decesos por paludismo recaen fundamentalmente sobre los individuos con menor capacidad de memoria inmunológica, es decir en aquellas que no han tenido tiempo de adquirirla, en este caso en los infantes. En el segmento 1.936-1945 la mortalidad en los menores de diez años es sumamente alta, la mitad de los difuntos son niño. Proporcionalmente, en el decenio 1.940-1.950, el 53,5 por ciento del total de las personas murieron antes de los diez años, con una mayor suma en los menores de tres años de edad. Fallecían un promedio de treinta y dos niños anuales. De esa alta mortalidad infantil murieron de paludismo en el lapso, 1.936-1.941, el 49,76 por ciento del total general de las defunciones por causa de la malaria el 61,27 por ciento eran niños menores de 10 años.
Una cantidad importante de personas abandonaron el lugar por temor a contraer la enfermedad o fueron tras la búsqueda de mejorar sus condiciones materiales de vida, aquí dejaron el terruño que no les ofrecía perspectivas de progreso por el abatimiento económico de la zona, aunque ello significara romper con los vínculos afectivos como bien lo dijo el cronista Marín, resulta ilustrativo una anécdota del poeta Gottberg:
Otro peón contaba la experiencia de un ganadero de Guarico que regresaba para el hato El Punzón, después de un tiempo en Caracas. Llegado a una que fuere una población floreciente, quizás Ortiz, ya en el atardecer de una pesada jornada de viaje, halló el pueblo desierto. Solo encontró un anciano en el quicio de una puerta. Cuando el viajero le preguntó que había sucedido en el pueblo, el otro, sacando fuerza de la tristeza le respondió: la gente se fue huyéndole al paludismo y los que se quedaron por que se murieron - y que hace usted allí.- esperando la muerte. Contestó, fatalista el vecino (1.987,32)
No puede estar alegre alguien que este esperando la muerte ni otros cuyo medio social sea la desolación y la tragedia. Los 1.975 habitantes que tenía Morón en 1.941, según el censo oficial, se redujeron a 800, datos del cronista Marín. Para el año de 1.945, fecha del rociamiento del DDT, la población bajó a 311 de acuerdo a las palabras de Berti (1.997) “su población 311 habitantes enflaquecidos por la fiebre en 80 ranchos desvencijados”, no es posible tener una cifra oficial de los habitantes de Morón para 1.945, pues es sabido que después del censo de 1.941, se realizó el de 1.950, cinco años después del rociamiento. Sin embargo, es seguro que la población siguió descendiendo en el periodo de 1.942-1.945, aunque las cuotas de natalidad y mortalidad del sector, no ofrecen una diferencia holgada y es solo en 1.944 cuando las defunciones exceden los nacimientos en un número de 18 personas. Para llegar a las sumas poblacionales que aportan Marín (800) y Berti (311) hubo que producirse una emigración en masa de mórenses hacia otros lugares.
Lamentablemente los libros de defunciones consultados en la prefectura de Morón, no contienen los motivos de las muertes de los fallecidos entre 1.942 y 1.946, porque allí se hubiese podido conocer el grado de incidencia malárica en esos cuatro años. Al no tener valores específicos de ese periodo se deben tomar forzosamente los informes disponibles. El paludismo ha debido ser en Morón tan grave en los años que preceden la utilización del insecticida, puesto que de lo contrario no se hubiese seleccionado este pueblo a nivel nacional existiendo otras localidades dramáticamente afectadas por el mal. Es por ello que se debe buscar el alcance y las características de la enfermedad; Berti, en cuanto a Morón señala:
Se criaban los zancudos vectores más peligrosos de Venezuela… existían las tres especies de parásitos causantes de la malaria: maligna o “económica”, benigna y cuartana; bazos grandes con índices esplénicos del 99%. De cada mil personas morían 49 por años… (había) una escuela con 70 niños desnutridos y enfermos (1.997, 48).
Morón compuesto por ranchos de paja y bahareque rodeados de estanques de agua y lagunas por todas partes y un medio social miserable constituía un foco formidable para la proliferación de los zancudos transmisores, convirtiendo así el poblado en un núcleo de endemia palúdica. La localidad Móronense estaba casi al borde del colapso en el primer lustro de la década de los cuarenta, la muerte rondaba en los caminos y en las casas dispersas sus moradores acusaban el martirio de este mal.
De manera pues que había que empezar por Morón la campaña dedetizadora que pondría fin al paludismo en Venezuela.
La organización del evento programado para el día dos de diciembre estuvo a cargo del Ingeniero Gerardo González, jefe del servicio de fomento anti-malarico dependencia de la sección de ingeniería antimalarica de la división de malariología.
La cuadrilla número uno era la encargada de ejecutar el primer rociamiento en un rancho del pueblo de Morón. Esta cuadrilla era comandada por Levi Borges, el primer guarda jefe, y José Manuel Contreras, el guarda – operador; además formaban parte de esta cuadrilla los rociadores Francisco Solórzano, Valentín Gutiérrez, Juan García y Francisco Gutiérrez.
Ese dos de diciembre era día domingo, era un día de feria para Venezuela. Porque cuando “Levi Borges : Guarda jefe de la primera cuadrilla de dedetizadores, llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palmas, en el Municipio Moró, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformaciones” (Gottberg, 1.987, 56).
El primer rancho rociado con DDT por la cuadrilla número uno era de Melecio Castillo y María Pacheco, para ello se utilizó el DDT de grado técnico al 100 por ciento y polvo humedecido al 50 por ciento. El rociamiento debía ser completo y muy cuidadoso, lo suficientemente rociada la vivienda con el insecticida para que la acción residual durara por el tiempo previsto; debían hacerse nuevos rociamientos cada tres meses.
Estuvieron presentes en este hito de la historia contemporánea de Venezuela, aparte de los ya nombrados, las siguientes personalidades: El doctor Arnoldo Gabaldón, el Ingeniero Arturo Luís Berti, el doctor Manuel García, presidente del Estado Carabobo, Ricardo Montilla, presidente del estado Guarico, el doctor Manuel Salvador Barreto, malariólogo de Puerto Cabello, el doctor Lacenio Guerrero, medico jefe de la zona II de Malariología del estado Carabobo, el Ingeniero Rafael Sardi y el doctor Antonio Gómez Marcano de la sección de actividades médicas.
En el lugar donde se encontraba el rancho desvencijado rociado con DDT se construyó unas décadas después. – Inaugurado el dos de diciembre de 1.955 – un obelisco con un redondel de piedra donde yace al pie del mismo en una cama también de piedra, un Anópheles muerto construido en metal. Este monumento fue construido por iniciativa del Club de Leones de Valencia.
Desde el primer rociamiento en Morón “se pasó a 55 cuadrillas en 1.948 y a 96 en 1.952, efectuando un considerable número de rociamientos intradomiciliario; en efecto, durante el periodo de 1.945 – 1.994 fueron realizados un total de 24.121 rociamientos” (Guerrero y Borges, 1.995, 11).
La acción de los deditazadores se extendió de Carabobo al Estado Aragua, de allí pasó a otras zonas de fuerte incidencia palúdica como las tierras regadas por el Río Orinoco. En 1.947 el rociamiento se llevó a cabo en el extenso territorio comprendido entre Puerto Ayacucho y la desembocadura del Orinoco en el actual Estado Delta Amacuro.
SEÑORES
MUCHAS GRACIAS…………….
BIBLIOGRAFIA
Bengoa y Lecanda, J. M. (1.980). MEDICINA SOCIAL EN EL MEDIO RURAL VENEZOLANO. (Reedición de la versión original de 1.940) Valencia. Universidad de Carabobo. Facultad de Ciencias de la Salud.
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