jueves, 23 de abril de 2009

Sobre el Cambio de la Bandera

Fui invitado por la presidenta de la Comisión de Cultura del Concejo Municipal Concejala Eloina Rodríguez a una reunión con la presencia de un grupo de dirigentes entre los cuales se encontraban: Willians Peraza “El Brujo”, “Saco Roto”, José Gregorio Roa, Pepe Zavala, Henry Rivera, para escuchar y considerar la propuesta de la modificación de la Bandera del Municipio J. J. Mora. Al percibir su argumentación al respecto no encontré elementos valederos – aunque respeto su posición y opinión - para proceder acompañarlo en tal cometido.

Manifesté allí mi desacuerdo con ese propósito y puedo aquí, para mis lectores, resumir mis razones. Primero: Se crea un precedente negativo para el futuro ya que ello da pie para que los próximos concejales o autoridades que lleguen al gobierno municipal puedan hacer lo mismo en un cambiar por cambiar sin un razonamiento profundo sobre la temática; no se trata de la moda ni de hacer lo mismo que otros municipios hacen, porque Juan José Mora tiene su propia realidad. Los símbolos deben por su propia naturaleza permanecer inalterable largamente en el tiempo para que puedan ser asimilados y conocidos por las nuevas y viejas generaciones.

La Bandera del Municipio no tiene una década de existencia y ya se le pretende cambiar; no es del todo cierto que no se le conozca o que no se conozca su significado; y si ese fuere el caso (que no se conociera) no es culpa de la bandera, es culpa de nosotros, de los educadores y de todo aquel que tenga que ver culturalmente con el municipio ¿Qué garantía tenemos que la nueva bandera que venga si la van a conocer los morenses? Ninguna.

Por otro lado, la simbología o la significación de la bandera se ha distribuido a las escuelas y a otros organismos en folletos, trípticos, revistas y además se encuentra en la pagina web de la alcaldía del municipio y no es argumento de peso que no se le conozca, sino se le conoce es porque no se ha buscado la información; además yo le preguntaría a cualquier venezolano si sabe ¿que significa los colores de la bandera de Venezuela y que significa cada una de sus estrellas? Y pensar que esta bandera nuestra tiene más de cien años.

Segundo: No es cierto que la bandera del municipio sea igual a la de Alemania. Si bien ambas tiene el amarillo, rojo y negro, estos colores no tiene la misma disposición ni orden ni combinación parecida, tampoco la bandera de Alemania tiene una estrella blanca en el centro. Hay que entender que el número de colores no es infinito y por lo tanto los colores se repiten unos más que otros que casi todas las banderas de los países del mundo. ¿Por qué no proponemos que se cambie la bandera nacional que se parece a la de Rusia y a la de Colombia?.

Tercero: La actual bandera fue seleccionada por un jurado calificado e imparcial a través de un concurso libre y publico donde participaron mas de 60 artistas, y fue ganado por un artista plástico reconocido llamada Pedro Gramco, este señor es profesor de arte y tiene en su haber el ser autor de varias banderas y escudos en diferentes ciudades y municipios de Carabobo y Cojedes. Con la reducción de gastos y con la declaración de austeridad administrativa ¿tiene el municipio la disposición financiera para abrir un nuevo concurso para pagar los gastos que son onerosos habiendo tantas necesidades prioritarias?
Cuarto: La confección de una bandera o un escudo se rige por unas disciplinas que son la vexilología y la heráldica; la bandera de mora se ajusta a estos principios por lo que se considera una buena bandera, esto no es tan simple como dibujar una mata de coco o llevar el color azul porque es zona costera o colocar un color verde porque es zona montañosa, ni colocar a la virgen porque ella ya esta en el escudo. Es algo mas profundo y complejo, es la creación del artista hecha gentilicio.

Quinto: Modificar los símbolos es remover la identidad local, en el día de mañana tendríamos que cambiar el escudo de armas y el himno local, por cierto con este último tengo algunas observaciones desde el punto de vista histórico. Hemos venido fraguando una identidad local desde que nos separamos de Puerto Cabello, ha sido un camino difícil a lo largo de estos 28 años, un paso adelante dimos con la creación de los símbolos locales, de manera que volveríamos a empezar de nuevo si se cambian los símbolos.


(*) Cronista Municipal J. J. Mora

miércoles, 8 de abril de 2009

Semana Santa en Morón

Generalmente prefiero quedarme en Morón durante los días de descanso de la llamada Semana Mayor. Me enferma y me desespera las largas colas de vehículos causadas por la abundancia de viajeros y turistas que se aglomeran o usan el exceso de velocidad para llegar primero o se valen de los bys pass o de los zig zag para aventajar y demostrar su toque de viveza criolla y de lo bien que conducen al estilo de los mejores de la formula uno; llámese Hamilton o Fernando Alonso.

Cuando no viajo en semana santa a Paraguana – que tengo tiempo que no lo hago - me acerco a la playa de Palma Sola o a las orillas del río Yaracuy o a las inmediaciones de su desembocadura en la playa que son los únicos lugares del municipio donde se tiene acceso libre a la playa. Es inaudito y lamentable que Morón teniendo 14 kilómetros de costa apenas sus pobladores puedan asistir a estos dos lugares porque el resto de la costa es propiedad o esta bajo la tutela de las grandes empresas de la zona. Esto contraviene un decreto presidencial que establece que las playas son de dominio público, es decir, son libres para el público.

Sin embargo, algunas empresas benevolentas permiten la entrada por sus instalaciones a la playa pero para ello es necesario realizar trámites, hacer restricciones, pases de cortesía con límites de cupo, tener palanca, hacer largas colas y esperar compartir con una multitud. Es cuando prefiero entonces quedarme en casa devorando un buen libro, escribir algún trabajo pendiente, reunirme con amigos y conversar o jugar una partida de dominó o simplemente ir a la iglesia o hacia Urama y Alpargaton a frecuentar algún lugar conocido que seguramente estará mas despejado.

La Semana Santa además de su connotación religiosa de la que esta impregnada posee un encanto mágico donde se mezclan elementos paganos, creencias, costumbres, mitos y tabúes que han venido cambiando con el tiempo. Por ejemplo, en tiempos de mis abuelos se decía que las personas no debían bañarse en la aplaya porque el que lo hiciere se podía convertir en sirena o en pez; tampoco se permitía la manipulación de cuchillos, machetes o armas porque el diablo andaba suelto y podía ocurrir una desgracia. Ahora vemos que lo que hace la gente es acudir masivamente a las playas y deben haber amarrado el diablo porque la gente no le para a las armas y la violencia es perenne.

Otro tabú era que no se podía tener relaciones sexuales durante estos días porque los infractores podían quedarse pegados o también la costumbre de no comer carne roja porque estaría comiendo la carne de Cristo, entonces todo el mundo va a comer pescado y en eso son presa fácil de los especuladores que suben los precios exageradamente en los días santos. Ya el sabroso buñuelo hecho de yuca en amibar ha desaparecido de la costumbre por lo menos en Morón. De los judas queda la tradición en La Charneca con Fernando Granadillo, Castillo, Ortiz, Los Cepeda, Becerrit en Barrio Coro esta el juda de Douglas Polanco y Mingo el Loco, lastima que este año no pude regalarle el flux.

Los juderos tienen que hacer el juda durante 7 años consecutivos porque sino los agarra la pava; ya los judas que hacían los hermanos Lugo en el Jabillo y Parede en la avenida Falcón desaparecieron pero cumplieron con el septenio y se salvaron de la mabita.

La Guayaba

En un prolifero guayabo donde casi todo el año las jugosas guayabas están expuestas libremente al consumo de los pájaros, donde en verdad son libres porque se prohíbe su captura, cacería o espantamiento, en una tarde dominguera después del trabajo casero resucitaron unos muertos; resulta que después de estar perdiendo fácilmente mi compadre Emiro Reyes y Panpuro lograron derrotarnos por “leche” o mejor dicho por suerte y azar más que por conocimiento a mi compadre Garrido y a este servidor, bueno; no voy a poner excusa por mi derrota pero no se olviden de la vieja creencia que el diablo anda suelto en semana santa haciendo maldades.


(*) Cronista Municipal J. J. Mora

jueves, 2 de abril de 2009

XXIV Aniversario del C.R.I. de Puerto Cabello y J. J. Mora

Hoy viernes 3 de abril estaré en la sede del colegio de abogados de Puerto Cabello para pronunciar las palabras de orden con motivo de estarse conmemorando el trigésimo cuarto aniversario del comité de relaciones industriales (C.R.I.) de Puerto Cabello y Juan José Mora: será un momento muy especial para mi y agradezco enormemente la gentileza de estos caballeros y damas por darme tan alto honor de dirigirme a tan selecto y exclusivo auditorio. Agradezco, pues, muy especialmente a mi amigo Bertilio Duran por tal deferencia hacia este humilde servidor.

Pero ¿Qué es el C.R.I.? Es una asociación de empresas a través de sus representantes nombrados ante este organismo directivo o comité que permite coordinar planes, proyectos y políticas dirigidas a la búsqueda de una mayor eficiencia de las unidades productivas, entendiendo éstas como un conjunto integral de infraestructura industrial, gerentes, trabajadores y entorno social. Es decir, coordinar una política global que tienda a mejorar las condiciones de vida de la población mediante un desarrollo armónico de la actividad industrial.

Todo lo anterior incluye planes de desarrollo en áreas cómo educación hacia los trabajadores y hacia las comunidades, promoción de encuentros deportivos inter-empresas, promoción de eventos culturales y educativos, desarrollo comunal y actividades de mejoramiento profesional y personal. El C.R.I. ha sido una vanguardia desde su fundación en el año 1975 y ha mantenido una labor constante a través de tres décadas y un lustro de existencia.

El filosofo chino Lao Tzu afirmo muy sabiamente en el siglo V a.c. que “un viaje de mil leguas comienza con el primer paso” o como también diría Les Brown (1928): “dispara a la luna; aun si erras, el tiro dará en las estrellas”. Este viaje de mil leguas del C.R.I. comenzó con el primer paso dado un 3 de abril de 1975 en las instalaciones del club La Playa den entonces Instituto Venezolano de Petroquímica (IVP) y aun este viaje no ha terminado.

¿Saben porque no terminado? Porque se apuntó a la luna con un proyecto ambicioso, visionario y de avanzada para la época que aspiraba agrupar en su seno a la mayoría, para no decir a todos, de las empresas que hacían vida en el anterior Distrito Puerto Cabello ya que Mora no existía como Municipio autónomo para esa fecha y sólo era un suburbio más de la entidad distrital.

Puerto Cabello y Mora eran zonas desasistidas, era notorio que un gran enclave industrial o un parque industrial de cierta magnitud no tuviese en correspondencia con un beneficio tangible hacia las comunidades que le proporcionaban la mano de obra; era visible la anarquía urbana, la carencia de infraestructura básica de los servicios públicos, una miseria moral y cultural expresada en los lenocinios que anunciaban el auge de la prostitucion y otros vicios.

Un informe del Ministerio de Obras Publicas del año 1972, dice refiriéndose a Morón: “Desarrollo industrial y desarrollo urbano que se refleja en una deprimente imagen física de la ciudad, unida a grandes desajustes sociales y económicos”. Indudablemente que los problemas continúan pero se ha avanzado y una cuota de este avance se le debe a las empresas y a su comité de relaciones industriales.

En la primera reunión en la playa estuvieron presentes los siguientes fundadores: Dr. Cristian Anderson por Venepal, José Pereira por Volkswagen, Gilberto González por la Corporación Venezolana de Petróleo (CVP), Dr. Tirso González por la Mobil, Lic. Franklin Arias por Fundamorón y por IVP Omar Gutiérrez, Anibal Riera y Bertilio Duran. En la segunda reunión se sumaron los representantes de las empresas Diques y Astillero, Imosa, Las Llaves.


(*) Cronista Municipal J. J. Mo