jueves, 2 de abril de 2009

XXIV Aniversario del C.R.I. de Puerto Cabello y J. J. Mora

Hoy viernes 3 de abril estaré en la sede del colegio de abogados de Puerto Cabello para pronunciar las palabras de orden con motivo de estarse conmemorando el trigésimo cuarto aniversario del comité de relaciones industriales (C.R.I.) de Puerto Cabello y Juan José Mora: será un momento muy especial para mi y agradezco enormemente la gentileza de estos caballeros y damas por darme tan alto honor de dirigirme a tan selecto y exclusivo auditorio. Agradezco, pues, muy especialmente a mi amigo Bertilio Duran por tal deferencia hacia este humilde servidor.

Pero ¿Qué es el C.R.I.? Es una asociación de empresas a través de sus representantes nombrados ante este organismo directivo o comité que permite coordinar planes, proyectos y políticas dirigidas a la búsqueda de una mayor eficiencia de las unidades productivas, entendiendo éstas como un conjunto integral de infraestructura industrial, gerentes, trabajadores y entorno social. Es decir, coordinar una política global que tienda a mejorar las condiciones de vida de la población mediante un desarrollo armónico de la actividad industrial.

Todo lo anterior incluye planes de desarrollo en áreas cómo educación hacia los trabajadores y hacia las comunidades, promoción de encuentros deportivos inter-empresas, promoción de eventos culturales y educativos, desarrollo comunal y actividades de mejoramiento profesional y personal. El C.R.I. ha sido una vanguardia desde su fundación en el año 1975 y ha mantenido una labor constante a través de tres décadas y un lustro de existencia.

El filosofo chino Lao Tzu afirmo muy sabiamente en el siglo V a.c. que “un viaje de mil leguas comienza con el primer paso” o como también diría Les Brown (1928): “dispara a la luna; aun si erras, el tiro dará en las estrellas”. Este viaje de mil leguas del C.R.I. comenzó con el primer paso dado un 3 de abril de 1975 en las instalaciones del club La Playa den entonces Instituto Venezolano de Petroquímica (IVP) y aun este viaje no ha terminado.

¿Saben porque no terminado? Porque se apuntó a la luna con un proyecto ambicioso, visionario y de avanzada para la época que aspiraba agrupar en su seno a la mayoría, para no decir a todos, de las empresas que hacían vida en el anterior Distrito Puerto Cabello ya que Mora no existía como Municipio autónomo para esa fecha y sólo era un suburbio más de la entidad distrital.

Puerto Cabello y Mora eran zonas desasistidas, era notorio que un gran enclave industrial o un parque industrial de cierta magnitud no tuviese en correspondencia con un beneficio tangible hacia las comunidades que le proporcionaban la mano de obra; era visible la anarquía urbana, la carencia de infraestructura básica de los servicios públicos, una miseria moral y cultural expresada en los lenocinios que anunciaban el auge de la prostitucion y otros vicios.

Un informe del Ministerio de Obras Publicas del año 1972, dice refiriéndose a Morón: “Desarrollo industrial y desarrollo urbano que se refleja en una deprimente imagen física de la ciudad, unida a grandes desajustes sociales y económicos”. Indudablemente que los problemas continúan pero se ha avanzado y una cuota de este avance se le debe a las empresas y a su comité de relaciones industriales.

En la primera reunión en la playa estuvieron presentes los siguientes fundadores: Dr. Cristian Anderson por Venepal, José Pereira por Volkswagen, Gilberto González por la Corporación Venezolana de Petróleo (CVP), Dr. Tirso González por la Mobil, Lic. Franklin Arias por Fundamorón y por IVP Omar Gutiérrez, Anibal Riera y Bertilio Duran. En la segunda reunión se sumaron los representantes de las empresas Diques y Astillero, Imosa, Las Llaves.


(*) Cronista Municipal J. J. Mo

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