En mi libro Morón (1995) advertí sobre la peligrosidad sísmica del área de Morón (pgs 78 y 79), basado en un estudio técnico de la empresa Apresur S.R.L. contenido en el proyecto del plan de desarrollo urbano local de Morón. En él dije que la "propensión de Morón a terremotos de gran intensidad sería una limitante a la construcción de infraestructura de gran envergadura" y citaba cuál era la causa de tal condición: "el sector Puerto Cabello-Morón, se encuentra localizado en el corredor de la falla de Morón, es decir, en la continuación de la depresión tectónica del valle del río Yaracuy, graben que se formó por hundimiento entre dos fallas que bordean la serranía de Aroa al norte (falla de Boconó) y la serranía de Nirgua al sur (falla de Morón).
Los reportes hechos por los organismos competentes (Funvisis) indican que el sismo ocurrido el 12 de septiembre a las 3:36 de la tarde tuvo su epicentro a
Creo que es la primera vez que en Morón hemos sentido un sismo de esta magnitud, aunque no hubo daños materiales y humanos que lamentar causó zozobra, temor y angustia; y no es para menos, porque aparte de lo novedoso del acontecimiento y de nuestra falta de cultura antisísmica, también es cierto que unos grados más de intensidad, después de seis, han causado tragedias en otras partes del país como es el caso de Caracas en 1967 que con 6.5 gados sumó más de 200 muertos y el de Cariaco en 1997 con 6.9 arrojó inmensa pérdida tanto humana como físicas.
Estoy muy agradecido por las numerosas llamadas - y otras que no pudieron llegar -no sólo de los familiares desde Guamacho, Punto Fijo, San Cristóbal sino también de los amigos como Heraclio Narváez, Cronista de Macanao – Margarita y Presidente de
P.D. Gracias a mi amigo y compadre Joseba Iturburú por el apreciado souvenir que me trajo de la tierra de sus ancestros: Bilbao (España), especialmente de
(*) Cronista Municipal J. J. Mora
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